La Generalitat ha desbrozado y triturado ya más del 50 % de la caña invasora del barranco del Magro en el término de Utiel, donde trabaja para limpiar el cauce de obstáculos que impidan la circulación del agua en épocas de crecida y recuperar el entorno.
Lo ha explicado el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, durante una visita técnica a la actuación junto al alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón; la directora general de Recuperación y Reconstrucción, Sandra Castillo, y otros representantes municipales.
Hay dos equipos trabajando a la vez en las cabeceras del barranco: uno en el extremo oeste de la cuenca, en Utiel, y otro en el lado este, en Alfarp y Llombai. Retiran la especie invasora Arundo donax y avanzarán hasta completar todo el cauce, con extracción de caña en 8 hectáreas, el equivalente a unos 10 campos de fútbol a lo largo de 3 kilómetros, según las previsiones de la Generalitat.
A continuación se instalará una lona opaca para impedir que la planta vuelva a brotar, ya que sus rizomas son muy resistentes y se reproducen con facilidad; el revestimiento oscuro bloquea la fotosíntesis. El siguiente paso será renaturalizar el cauce con especies autóctonas de bosque de ribera, que frenan el agua en una avenida y favorecen la infiltración.
Gabaldón ha subrayado la importancia de estas labores para evitar que se acumulen cañas que obstaculicen el caudal. Las ha situado junto a otras actuaciones de protección y seguridad ante crecidas, como la ampliación del cauce del río y el nuevo puente sobre la antigua N-III, que ya está abierto a la circulación.
Esta intervención es la primera fase del programa de la Generalitat para limpiar todo el barranco del Magro, cuyos trabajos continuarán en los próximos meses por los 24 municipios de la cuenca. La limpieza de cañas alcanzará también las cuencas del Turia, el Poyo y Picassent, con un presupuesto de 59 millones de euros y 160 kilómetros lineales de barrancos que discurren junto a 50 municipios.








































