La comarca de Requena-Utiel cerró el mes de julio con un total de 1.647 personas demandantes de empleo, lo que representa un ligero descenso de 27 parados respecto al mismo mes del año anterior, cuando la cifra se situaba en 1.674 desempleados. Esta variación supone una reducción del 1,61 % en el conjunto del territorio comarcal.
La evolución positiva ha venido marcada por el comportamiento del sector industrial, que restó 26 desempleados en doce meses al pasar de 225 a 199 demandantes, junto a una leve bajada en la agricultura de ocho personas. En cambio, el colectivo sin empleo anterior sumó 13 inscritos más en las listas de ocupación, alcanzando las 118 personas.
Por tramos de edad, la franja de entre 25 y 44 años concentró el mayor descenso comarcal, con 56 desempleados menos, mientras que la desocupación repuntó tanto en los menores de 25 años, con nueve parados más, como en los mayores de 44 años, que sumaron 20 demandantes.
Utiel encabeza los descensos absolutos de la comarca tras reducir su padrón de desocupados en 11 personas. El municipio utielano contabiliza 476 demandantes de empleo frente a los 487 del ejercicio anterior (-2,26 %). La bajada en la localidad estuvo protagonizada de forma directa por la industria, que registró 22 desempleados menos al descender de 80 a 58 parados, compensando el repunte observado en el sector servicios, que sumó nueve demandantes hasta fijar su total en 312 personas. Asimismo, la caída del paro en Utiel se distribuyó entre la población masculina, con siete inscritos menos, y la femenina, que restó cuatro desempleadas.
Caídas acentuadas en el entorno rural y comportamiento dispar en las dos grandes cabeceras
A menor escala absoluta pero con descensos porcentuales pronunciados, Venta del Moro firmó la mayor bajada relativa del territorio al recortar un 26,47 % su cifra de parados, pasando de 34 a 25 demandantes (-9 personas). Le siguieron Sinarcas, que restó siete desocupados hasta los 45 parados (-13,46 %), y Caudete de las Fuentes, con una bajada de cinco personas que dejó su total en 25 inscritos (-16,67 %).
Camporrobles también registró una evolución a la baja al reducir en cuatro personas su lista de desempleados, situándose en 44 parados (-8,33 %). En esta última localidad, la caída del desempleo femenino, que restó siete mujeres, contrastó con un aumento de tres hombres en búsqueda de trabajo.
Requena, el municipio con mayor volumen absoluto de demandantes de la zona, mostró una situación de práctica congelación en sus datos interanuales al sumar un único parado más, pasando de 948 a 949 desempleados (+0,11 %). Pese a esa aparente estabilidad global, la cabecera comarcal acusó intensos movimientos internos: el paro masculino aumentó en 22 personas hasta los 317 hombres, mientras que el desempleo femenino se redujo en 21 mujeres, fijando su total en 632 paradas. Por sectores económicos en Requena, la industria creció en ocho inscritos y el colectivo sin empleo anterior en otros ocho, lo que neutralizó las bajadas logradas en la agricultura (-7) y en los servicios (-5).
En el extremo opuesto de la comarca, Chera y Fuenterrobles anotaron los únicos incrementos del desempleo en términos absolutos, sumando cuatro parados cada uno (+14,29 %) para situarse ambos municipios en 32 demandantes de empleo.
En Chera el repunte fue íntegramente masculino (+4 hombres), mientras que en Fuenterrobles el aumento afectó en exclusiva a las mujeres (+7 paradas). Por su parte, Villargordo del Cabriel no experimentó variación alguna en su cómputo total, manteniendo los mismos 19 parados del año anterior, aunque con un trasvase interno de tres mujeres menos y tres hombres más en situación de desempleo.
