Once empresas de Utiel–Requena participan en la segunda fase de futUR, el proyecto con el que la Diputación de Valencia y la Universitat Politècnica de València (UPV) quieren atraer talento joven y tecnológico a la comarca. Del 6 al 19 de octubre, estudiantes de la UPV visitarán diez de ellas, y el 22 de octubre habrá un encuentro de networking con estudiantes y personas tituladas.
Las visitas pasarán por Bodega Chozas, Bodegas Nodus, Cebollas Tara, Gráficas Alarcón, Olioli, Pago de Tharsys, Ponce tecnología, San Benedetto, Sibelco y la bioplanta de Tragsa. El encuentro Match futUR Talent se celebrará el 22 de octubre en la finca Calderón: allí las diez empresas visitadas, a las que se suma Campesina Fertol, conocerán las competencias de los perfiles interesados en trabajar en la zona. La UPV pondrá un autobús para los traslados.
La segunda fase incluye también un programa de prácticas con hasta diez becas de 1.000 euros al mes durante dos meses. Las dos personas con mejor baremación podrán además hacer una estancia de hasta cuatro días en Bruselas, dentro del programa Diputación Euro Talent, con una ayuda de hasta 1.500 euros por persona.
El proyecto, en marcha desde 2025 y con la colaboración de la Mancomunidad del Interior Tierra del Vino, la Denominación de Origen Utiel-Requena y la Escuela de Viticultura y Enología Félix Jiménez de Requena, se apoya en un estudio con las respuestas de 220 empresas de la comarca. Concluye que el tejido productivo crece, innova y demanda perfiles tecnológicos, pero carece de una estrategia para captar y retener talento. “El futuro de Utiel-Requena dependerá, en buena medida, de su capacidad para integrar innovación tecnológica, capital humano cualificado y especializado y modelos de negocio sostenibles”, ha señalado la vicerrectora de Empleo, Formación Permanente y Lenguas de la UPV, Elena de la Poza Plaza.
Según el estudio, el 80 % de la industria manufacturera ya ha incorporado soluciones digitales de gestión y análisis, y más del 60 % de las empresas de construcción ha invertido en tecnología en los últimos años. La adopción de herramientas avanzadas, como inteligencia artificial, robots, drones o sensores, sigue por debajo del 10 o el 15 %.
El análisis sitúa a la comarca en un enclave sensible a la despoblación: la Comunitat Valenciana pierde unas 3.500 hectáreas de cultivo al año y el cierre de negocios tradicionales ronda el 10 %. Frente a ello, destaca activos como el sector vitivinícola, el potencial turístico y un tejido empresarial con voluntad de mejora.