La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) dio por concluidas en julio las 17 obras de emergencia que abrió tras la DANA, con más de 220 millones de euros de inversión. Dos años después de la riada, las grandes obras que deben proteger l’Horta Sud y la Ribera de la próxima crecida siguen sin empezar: la Saleta está licitada y diez proyectos más están en información pública.
Las 17 actuaciones se reparten en varias cuencas.En el barranco del Poyo, la capacidad de desagüe del casco urbano de Chiva es ahora el triple de la que había antes de la DANA. En Riba-roja de Túria hay una mota nueva para proteger viviendas y una zona industrial, y en Torrent se han estabilizado los márgenes del polígono Mas del Jutge con bulonado y gunitado. En el tramo final, el que cruza Paiporta, Picanya, Massanassa y Catarroja, se han rehecho los taludes con escollera y geoceldas.
En la cuenca del Magro, el encauzamiento urbano de Utiel se ha reconstruido con capacidad duplicada. Aguas abajo, en Alfarb, Real, Carlet, l’Alcúdia, Guadassuar y Algemesí, se han levantado escolleras y muros de gaviones y se ha ensanchado el cauce hasta el Júcar. Solo en esos cuatro últimos municipios de la Ribera, la CHJ cifra en 15 millones de euros las obras de emergencia: en Carlet se demolió una pista de atletismo levantada en zona inundable, en l’Alcúdia hay un muro de gaviones de 1.000 metros, y en Algemesí, una mota de protección en el entorno del Raval.
En la Hoya de Buñol-Chiva, la CHJ cerró en julio otro paquete de 3,5 millones de euros en los ríos Buñol, Mijares y Juanes. En Buñol se demolió parte de los edificios de una papelera que taponaban la Poza Paraíso. En Turís se reconstruyó el azud de Los Hondos, con escala para peces y compuerta con monitorización en tiempo real; en Alborache se restauró un kilómetro y medio de la ruta de los Molinos, y en Yátova se hicieron vados preparados para inundarse. La presa de Forata ha recuperado su operatividad tras retirar los sedimentos de sus desagües.
Sobre el Turia se han intervenido más de 75 kilómetros de cauce en diez municipios, de Sot de Chera a València, con cuatro pasarelas peatonales nuevas. También se han reconstruido el canal Júcar-Turia, que abastece de agua potable a València y su área metropolitana, el canal del Camp de Túria y las estaciones de aforo del sistema de alerta hidrológica, que la corriente destrozó.

La Saleta, la gran obra pendiente de Aldaia
La mayor de esas obras es el barranco de la Saleta. El Consejo de Ministros autorizó en julio licitar el tramo principal, entre Aldaia y la vía verde, por 132,1 millones de euros. Contempla unos cuatro kilómetros de conducción soterrada con grandes marcos de hormigón, una hinca bajo la vía de tren València-Utiel y otros tres kilómetros de vía verde hidráulica hacia el nuevo cauce del Turia.
Un segundo contrato, de unos 14 millones, resolverá la conexión bajo la V-30 y se licitará aparte. La CHJ eleva la inversión total por encima de los 150 millones, asistencias técnicas incluidas, según la información de julio sobre la Saleta. Los municipios beneficiados son Aldaia, Alaquàs, Xirivella, Quart de Poblet y València.
El plazo de ejecución previsto es de 42 meses. Con los trámites en marcha, no estaría lista, en el mejor de los casos, antes de 2030. El Ministerio para la Transición Ecológica corrigió el anuncio de licitación el 11 de septiembre, y las ofertas podían presentarse hasta el 29 de septiembre. A fecha de este reportaje no consta que se haya adjudicado.
Diez proyectos para el Poyo, el Magro y la Saleta
Desde el 22 de octubre, la CHJ tiene en participación pública diez proyectos para reducir el riesgo de inundación en las cuencas del Poyo, el Magro y Pozalet-Saleta. Su redacción, de cerca de cuatro millones de euros, la han ganado las UTE Typsa-Gecival y Aquatec-Granell Horta Sud.
Incluyen parques inundables y zonas de almacenamiento controlado en Paiporta, Catarroja, Massanassa y Sedaví, la ampliación del cauce del Poyo y la futura vía verde hacia el nuevo cauce del Turia. En el Magro prevén ampliar el cauce de Algemesí por su margen derecha y varias áreas de laminación en la cuenca media y baja. Con ellos entra también una zona de almacenamiento controlado en la rambla del Poyo, entre Chiva y Cheste.
El coordinador de las actuaciones, Teodoro Estrela, explicaba en julio que el análisis de la DANA ha permitido «conocer con mucho más detalle cómo respondió el territorio ante un episodio extremo».
Tras publicarse las memorias técnicas en la web de la CHJ, se abre un mes para que ayuntamientos, entidades y particulares presenten observaciones. Después vendrán la tramitación ambiental y, solo al final, las licitaciones. Son proyectos, no obras en marcha.
Las jornadas informativas empezaron el 26 de octubre en Alfafar, para Alfafar, Benetússer, Llocnou de la Corona y Sedaví. Siguen el 29 en Alzira, para el Magro medio y bajo y el Bajo Júcar, y el 31 en Chiva, sobre la zona de almacenamiento del Poyo. El 5 de noviembre toca Aldaia, para la cuenca Pozalet-Saleta, y el 10 de noviembre Paiporta, para Paiporta, Catarroja, Massanassa y Sedaví.

Obras locales de protección: Chiva, Algemesí, Torrent y Beniparrell
En Chiva, junto al puente viejo del Poyo, la CHJ ha empezado una campaña de estudios geotécnicos para la obra integral de protección del casco urbano. Está estimada en unos cinco millones de euros, más una partida cercana al millón para consolidar la margen derecha, y se tramita por la vía ordinaria. La CHJ prevé tener el anteproyecto antes de que acabe 2026, y no hay fecha de inicio de obras.
Algemesí proyecta un tanque de tormentas de unos 16.000 metros cúbicos y un parque inundable para unos 180.000, con 44 millones de inversión. Está en fase previa, con los sondeos geotécnicos recién hechos. La licitación podría llegar en 2027, explicó el alcalde, José Javier Sanchis, que lo calificó de «proyecto estratégico para la ciudad».
Torrent quiere convertir la antigua cantera de la Serra Perenxisa en una balsa de laminación que retenga parte del agua del barranco de l’Horteta. La actuación global es de 10,12 millones de euros, con cargo al Fondo de Solidaridad de la Unión Europea, y el Ayuntamiento ha licitado ya por urgencia la redacción del proyecto, con un plazo total de 18 meses. En la DANA, la cantera llegó a retener unos 2,7 millones de metros cúbicos, según un informe de la UPV.
En Beniparrell, la Generalitat ejecuta desde marzo el encauzamiento del barranco de Picassent, de casi 17 millones de euros y 3.350 metros de cauce, que se ensancha hasta entre 60 y 95 metros. Prevé acabar en octubre de 2028 y protege un polígono con 528 empresas y más de 6.000 trabajadores. El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, lo definió como la mayor actuación individual en encauzamientos urbanos de la Comunitat. La Generalitat asume la obra porque el cauce es de titularidad estatal, y la enmarca en un plan de emergencia de 46 millones de euros con 41 actuaciones en 28 municipios, 30 de ellas ya acabadas. A eso se suma un plan de limpieza de 160 kilómetros de cauces, con 56,4 millones de euros, que ha empezado por el Turia.
El balance del Gobierno de septiembre cifra en más de 650 millones de euros el esfuerzo en ciclo del agua y red hídrica, entre una línea extraordinaria de 437 millones, las obras de emergencia de la CHJ, la Saleta y los proyectos preventivos. La comisionada para la Reconstrucción, Zulima Pérez, definió el apoyo del Ejecutivo central a estas actuaciones como «rotundo y prioritario». Quedan ya limpios y acondicionados más de 1.100 kilómetros de cauces en 61 términos municipales.
La Generalitat sostiene lo contrario. El Consell asegura que el encauzamiento del Poyo y el de la Saleta siguen sin comenzar, que en cauces solo se han hecho intervenciones puntuales y que las actuaciones estatales llevan una ejecución del 11,25 %. Las obras ordinarias antiriadas de competencia estatal, añade, están por debajo del 5 %. El Gobierno, por su parte, mantiene que la mayor parte del dinero está comprometido o en tramitación.










































