Dos años después de la riada del 29 de octubre de 2024, la Generalitat da por terminadas 59 de las 60 actuaciones en carreteras, caminos, puentes y pasarelas de 28 municipios que asumió tras la DANA. La que falta está en Utiel: el nuevo puente de la antigua N-III sobre el río Magro, una obra de 3,5 millones de euros que debía abrirse este mes de octubre, pero que se alargará un tiempo.
El puente es la última de las 60 actuaciones, según el balance que la Generalitat daba a conocer a finales de septiembre. Tendrá 37,6 metros y dos vanos con una pila central, y sustituirá al antiguo paso de tres arcos. Junto al puente se repara también un tramo de unos 700 metros de la Carretera.
Las obras de esta segunda fase empezaron en agosto de 2025. La riada había obstruido el puente con materiales y vegetación, el río se desbordó y se llevó por delante unos 1.000 metros de carretera.
No hay que confundirlo con el puente de la N-3 sobre el río Madre, también en Utiel. Ese lo renovó el Ministerio de Transportes, con un tablero nuevo de 15 vigas por 242.853 euros, y está abierto al tráfico desde julio.
La cuenta de las 60 obras ha avanzado a trompicones. En octubre de 2025, un año después de la riada, estaban terminadas 31 de 58, con una inversión prevista de unos 52 millones de euros. En febrero, la Generalitat hablaba de que se había ejecutado alrededor del 90 % de las 60 actuaciones. En junio, el president, Juanfran Pérez Llorca, anunciaba en la Comisión Mixta de la DANA que se habían terminado 59. Por el camino, el total pasó de 58 a 60 obras sin que la Generalitat haya detallado el motivo.

Carreteras autonómicas: 18 vías abiertas
Las 60 obras locales no incluyen las carreteras de titularidad autonómica. La Generalitat las da por restauradas: 18 vías, 47,3 kilómetros y más de 75 millones de euros de inversión, con la solución permanente cerrada en 2025. La circulación se había restablecido de forma provisional en unas seis semanas.
En Torrent, el puente de la CV-403, la entrada a la ciudad que usan unos 20.000 vehículos al día, recuperó sus cuatro carriles el 19 de mayo de 2025. La CV-33 lo hizo el 13 de agosto de ese año, tras una inversión de 12,5 millones de euros. En Cheste, la CV-50 volvió a abrir de forma definitiva el 8 de agosto de 2025 con su puente nuevo, por el que pasan unos 10.000 vehículos al día. Y el puente sobre la CV-36 que comunica Alaquàs, Aldaia y Torrent se había reabierto el 17 de febrero de 2025.
Diputación y Generalitat: puentes y caminos de la provincia
En Buñol, la Diputación de Valencia reabrió el 4 de junio de 2025 el puente de la CV-425 sobre el río Buñol. Costó 3,18 millones de euros, por él pasan unos 7.000 vehículos al día y las obras acabaron cinco meses antes de lo que fijaba el contrato de emergencia. Mientras, una estructura provisional de la UME mantuvo el tráfico. El puente de la Jarra, también en Buñol, se reabrió en abril de 2025.
En Carlet, el nuevo puente sobre el Magro abrió a principios de septiembre de 2025, con 45,5 metros y los pilares el doble de separados que antes para dar más salida al agua. Costó 4,2 millones de euros. El presidente de la Diputación, Vicent Mompó, lo describió como «un símbolo de la capacidad de esta provincia para levantarse».
En la comarca de Requena – Utiel, la Generalitat reabrió en agosto de 2025 la CV-391 entre Requena y El Remedio y, en junio, duplicó la longitud de los puentes sobre el río Reatillo en Requena y Chera. Entre Chera y Sot de Chera, la Diputación abrió de nuevo la carretera el 20 de marzo de 2026. El Consell había aprobado en febrero de 2025 otros 7,5 millones de euros de emergencia para Chera, Requena, Gestalgar y Sinarcas.
En Pedralba, la Generalitat asumió la reconstrucción del puente del Cerrito Royo porque el Ayuntamiento tenía dificultades para tramitarla en plazo. Costó cerca de 2,2 millones de euros, dentro de unas actuaciones en el municipio de unos tres millones, y reabrió en abril con más capacidad hidráulica. En Aldaia, el puente de acceso al centro comercial Bonaire, de titularidad municipal, se reabrió a mediados de noviembre de 2025 tras una obra de más de un millón de euros que asumió la Generalitat. Y entre Paiporta y Catarroja se reabrió y mejoró ese mismo mes el Camí de Santa Ana.
El mayor paquete de caminos sigue pendiente en Torrent: 12,8 millones de euros para reconstruir y proteger 80 caminos y viales rurales, con seis puntos singulares sobre cauces y 15 calles de la urbanización de Calicanto. Tiene subvención estatal, pero depende del permiso definitivo de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y no tiene fechas de obra.

Puentes y pasarelas del Ministerio de Transportes
El Ministerio de Transportes ha destinado 34 millones de euros de emergencia a 17 estructuras de titularidad local en ocho municipios: Manises, Paiporta, Picanya, Riba-roja de Túria, Almussafes, Beniparrell, Catarroja y Quart de Poblet. Son 11 puentes en reparación (seis por daños estructurales y cinco por daños junto a los cruces), tres pasarelas nuevas y tres puentes nuevos. En Manises, el Ministerio y el Ayuntamiento acordaron en julio de 2025 reparar el puente sobre el barranco del Salt de l’Aigua.
En Paiporta, la pasarela de la calle Convent abrió el 13 de julio, con el ministro Óscar Puente en el acto. Cruza el barranco del Poyo con 58,8 metros, tres vanos y dos pilas ancladas con pilotes, y costó 2,55 millones de euros con IVA. Sus barandillas están pensadas para ceder si la corriente empuja demasiado. El Pont Nou, reabierto en enero tras invertir 1,6 millones, ya tiene la reparación terminada, y la obra del puente de la CV-406 está avanzada.
El Pont Vell, el histórico de la calle Primero de Mayo, se empezó a derribar en septiembre para levantar otro con un 45 % más de capacidad hidráulica y 8,5 metros de ancho, un metro más que el original. Mientras tanto, el paso lo garantizan el Pont Nou, el puente de la Estación y la pasarela. «Despedimos un puente histórico, pero damos el primer paso para levantar otro», señaló el alcalde, Vicent Ciscar. Todavía no se han hecho públicos ni el importe ni el plazo.
Paiporta recibirá además casi nueve millones de fondos europeos (8.967.658 euros del plan EDIL DANA de Hacienda, con una cofinanciación del 95 %) para otro puente sobre el Poyo, que servirá de nueva entrada y salida del municipio y de ruta de evacuación. Aún no tiene plazos de obra.
En Picanya, el pueblo que el barranco parte en dos, la pasarela de María Cambrils recuperó el paso en mayo, con el ministro en la inauguración. Los trabajos siguen en otras cuatro infraestructuras, entre ellas el puente de la travesía de la Diputació, ya muy avanzado.
Dos formas de contar inversiones que no coinciden
Detrás de las cifras hay un cruce de reproches entre administraciones. El Gobierno central asegura haber ejecutado más de 9.600 millones de euros en la recuperación. De ellos, más de 4.000 son del Consorcio de Compensación de Seguros. Dice haber entregado 1.745 millones a los ayuntamientos para infraestructuras locales y haber validado obras por 1.100 millones.
El president de la Generalitat replica que, de más de 1.700 millones transferidos a los consistorios, solo se ha ejecutado el 5 %. Atribuye ese ritmo a que los ayuntamientos no pueden tramitar contratos de emergencia y reclama un cambio normativo. Las cifras de unos y otros miden cosas distintas y no deben sumarse. Lo que cada administración dice de la otra se queda en acusación hasta que se publiquen los expedientes.









































