La tarde de este miércoles quedará marcada en el calendario de las comarcas de Requena y Utiel por una parálisis eléctrica que se extendió durante casi cinco horas. Desde las 16:30 horas, un apagón masivo dejó sin servicio a un total de 14.000 clientes, afectando de forma generalizada tanto a hogares particulares como al tejido comercial y los servicios públicos de ambos municipios valencianos. El incidente, que comenzó de manera repentina, obligó a miles de vecinos a interrumpir su actividad cotidiana en una jornada que no recuperó la normalidad hasta bien entrada la noche.
El origen de este gran apagón no se debió a un fallo en la red local, sino a un suceso ocurrido a kilómetros de distancia, en la provincia de Albacete. Según han confirmado fuentes de Iberdrola, la causa principal fue el accidente de un camión, un vehículo totalmente ajeno a la empresa distribuidora i-DE, que provocó un contacto accidental con una línea de muy alta tensión de 132kV. La magnitud de este impacto en una infraestructura tan crítica dejó fuera de servicio de forma inmediata a las subestaciones que suministran energía a toda la zona, desencadenando el corte masivo.
Durante el tiempo que duró la incidencia, los equipos técnicos de la compañía eléctrica trabajaron intensamente para evaluar el alcance de los daños en la línea afectada y buscar alternativas técnicas que permitieran reponer el suministro. Mientras tanto, los Ayuntamientos de Requena y Utiel mantuvieron una comunicación constante con los responsables de la eléctrica para monitorizar la situación, utilizando sus redes sociales para informar a la ciudadanía y solicitar paciencia ante una avería cuya resolución dependía de complejas maniobras en la red de alta tensión.
Finalmente, tras una tarde de incertidumbre y gestiones de emergencia, el suministro eléctrico quedó restablecido al 100 % en ambas localidades alrededor de las 21:20 horas. La vuelta de la luz puso fin a un episodio de desconexión que puso a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia y la paciencia de los 14.000 afectados, quienes tras casi cinco horas de oscuridad pudieron recuperar la normalidad en sus hogares y negocios.
