La agricultura de Requena respira tranquila. Tras dos años de análisis minuciosos para evaluar las cicatrices de la DANA de octubre de 2024, la Generalitat Valenciana ha arrojado una conclusión definitiva: los suelos agrícolas están sanos. Los resultados de la investigación liderada por el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) confirman que no existe rastro de contaminación química ni biológica en las tierras de la comarca.
Un escudo natural: la resiliencia del suelo valenciano
El director general de la Industria y Cadena Alimentaria, Ernesto Fernández, ha presentado hoy en Requena los resultados del informe ‘Impacto de la DANA en viña y otros cultivos leñosos’. El diagnóstico es claro: la «óptima aptitud» de los suelos sigue intacta.
A pesar de la violencia de las escorrentías que afectaron especialmente a los municipios de Utiel y Requena, el análisis comparativo entre parcelas afectadas y no afectadas demuestra una capacidad de recuperación sorprendente. «Se trata de un trabajo exhaustivo de muestras que nos permite confirmar la alta resiliencia de nuestro campo», ha destacado Fernández.
Seguridad total para el consumidor
La mayor preocupación de los agricultores y exportadores tras las riadas era la posible filtración de contaminantes externos. Sin embargo, los datos técnicos presentados por el equipo del IVIA son contundentes:
- Metales pesados e hidrocarburos: Todos los niveles detectados se encuentran dentro de los límites de la normativa vigente.
- Seguridad alimentaria: Los parámetros microbiológicos garantizan que la producción de uva, oliva y frutos secos es totalmente segura.
- Capacidad productiva: La estructura del suelo no se ha visto mermada por el arrastre de sedimentos.
Protocolos de actuación frente al clima
La jornada, celebrada en la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Requena, no solo ha servido para dar por cerrada la crisis medioambiental de la DANA, sino para mirar al futuro. La coordinadora del proyecto, Ana Quiñones, ha explicado que este estudio de 160.000 hectáreas servirá de base para nuevos protocolos de agricultura sostenible.
Con este aval científico, el sector del vino y el aceite de Requena refuerza su posición de calidad en los mercados internacionales, demostrando que, incluso ante episodios climáticos extremos, la tierra de la zona mantiene su pureza y su valor agrícola.
