Una investigación contra los delitos medioambientales ha acabado destapando un enorme entramado criminal en el interior de la provincia de Valencia. La Guardia Civil ha logrado localizar e investigar a dos hombres acusados de sustraer más de seis toneladas de cable de cobre, los cuales utilizaban una zona boscosa de la localidad de Venta del Moro como centro clandestino de operaciones para quemar el material.
Los daños causados en las infraestructuras de telecomunicaciones por este grupo criminal son masivos: las denuncias de los perjudicados estiman que el valor del cobre robado sumado a los destrozos ocasionados supera los 100.000 euros.
El humo en el monte de Venta del Moro que encendió las alarmas
El principio del fin para esta banda comenzó en el término municipal de Venta del Moro. Agentes del Instituto Armado localizaron entre una pinada un quemadero clandestino de plástico, un hallazgo que atentaba directamente contra el medio ambiente de la zona.
Tras establecer discretos dispositivos de vigilancia y apostaderos en el monte, el Equipo Roca de Requena descubrió el verdadero propósito de este punto: era el escondite perfecto para limpiar el botín.
Así funcionaba la ruta del cobre robado:
- El corte del tendido: El grupo criminal robaba grandes extensiones de cable pertenecientes al tendido telefónico por distintas localidades de la Comunitat Valenciana.
- Furgonetas de alquiler: Trasladaban el material a gran velocidad hasta la zona arbolada de Venta del Moro.
- La quema: En mitad de la naturaleza y usando combustibles acelerantes, prendían fuego a las mangueras de cable para derretir el plástico y quedarse únicamente con el metal puro.
- Venta en Silla: Una vez limpio el cobre, lo transportaban hasta una chatarrería en la localidad de Silla (Valencia), donde un intermediario de la banda se encargaba de colocarlo en el mercado legal.
A través de este sistema de reciclaje ilegal, los presuntos autores consiguieron ingresar 44.200 euros en metálico por la venta de los 6.000 kilos de metal, menos de la mitad del valor de los daños causados.
Dos investigados de 29 y 35 años
La operación policial se ha saldado con la investigación de dos hombres de 29 y 35 años, de nacionalidades albanesa y rumana. Los agentes del Equipo Roca les imputan los supuestos delitos de hurto, robo con fuerza en las cosas, daños materiales, receptación y pertenencia a grupo criminal.
Las diligencias del caso ya han sido puestas a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Requena Plaza número 2, mientras se investiga si el entramado cuenta con más ramificaciones o intermediarios en la provincia.
