La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP) han mantenido una reunión de trabajo en Valencia para reforzar la coordinación institucional frente al riesgo de inundaciones. El encuentro ha servido para resolver las dudas de los ayuntamientos sobre la limpieza de ríos y barrancos, fijar los límites de las competencias de cada administración y sentar las bases de jornadas formativas dirigidas a técnicos municipales y a la ciudadanía.
En la reunión han participado el presidente de la CHJ, Miguel Polo, junto a la comisaria de Aguas, Cristina Sola, y la alcaldesa de Xirivella y presidenta de la FVMP, Paqui Bartual. Ambas partes han acordado mejorar los flujos de información técnica e impulsar la divulgación de las medidas recogidas en el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI).
Diez millones de euros al año y 22 obras simultáneas
Durante la cita, los responsables del organismo de cuenca han detallado que la Comisaría de Aguas destina anualmente alrededor de 10 millones de euros a labores de conservación, mantenimiento y restauración fluvial. Actualmente, solo en el ámbito de la Comunitat Valenciana, hay 22 actuaciones de mantenimiento en ejecución simultánea.
Desde la CHJ han insistido en que estos trabajos responden a una planificación técnica continua durante todo el año, sujeta a tramitaciones ambientales y administrativas previas, y no a intervenciones improvisadas.
La vegetación de ribera no causa desbordamientos
Uno de los puntos clave del encuentro ha sido la aclaración sobre la vegetación en los cauces. Ante la preocupación municipal por la presencia de plantas en episodios de lluvias intensas, la CHJ ha reiterado que el bosque de ribera «no constituye por sí solo un problema hidráulico», ni representa la causa principal de desbordamientos durante grandes avenidas. Al contrario, las especies autóctonas ayudan a fijar los márgenes, frenar la erosión y amortiguar la fuerza del agua.
En cuanto a la caña común (Arundo donax), especie invasora muy extendida, la Confederación ha precisado que su objetivo técnico no es el mero desbroce superficial, sino su erradicación progresiva y sustitución por flora autóctona en proyectos de restauración ambiental.
Reparto claro de competencias en tramos urbanos
La Confederación ha recordado la normativa sobre la gestión de tramos urbanos de ríos y barrancos. En estas zonas integradas en las poblaciones, la competencia de conservación corresponde a las administraciones locales y autonómicas ligadas a la ordenación del territorio.
Por ello, los ayuntamientos que deseen ejecutar labores de mantenimiento en sus tramos urbanos pueden solicitar la correspondiente autorización a la CHJ, que otorga licencias de actuación con una vigencia de dos años prorrogables por otros dos.