El sector de la alcachofa reclama estabilidad para encarar la campaña que arranca en las próximas semanas. La asociación Alcachofa de España, que representa a productores de varias zonas del país, apunta como principales problemas el encarecimiento de los insumos, la creciente carga normativa, la reducción de herramientas fitosanitarias y la falta de relevo generacional.
Su presidente, Pedro Herrera, ha recogido estas preocupaciones de agricultores, cooperativas y empresas durante Fruit Attraction 2026, que se celebró del 6 al 8 de octubre en Ifema Madrid. Era su primera feria al frente de la entidad, tras relevar en abril a Antonio Galindo, que ahora es vocal de la junta directiva.
Herrera sostiene que la estabilidad es imprescindible para que los productores puedan planificar sus campañas y asumir las inversiones necesarias. «Nuestros agricultores necesitan condiciones que les permitan seguir produciendo con garantías», ha señalado, y ha pedido que las nuevas generaciones «vean en la agricultura una oportunidad de futuro».
España recolectó cerca de 200.000 toneladas de alcachofa el pasado año. El cultivo se reparte entre la Región de Murcia, la Comunitat Valenciana, Navarra y La Rioja, además de otras áreas como el Llano de Zafarraya, en Granada, donde se cosecha en verano. Esa diversidad permite ofrecer alcachofa española durante todo el año, tanto en fresco como en conserva y congelado.
La asociación cuenta con 29 entidades de zonas como la Vega Baja del Segura, en Alicante, o Benicarló, en Castellón. Además de defender al sector, quiere impulsar el consumo y participa en el programa europeo «Una Europa Más Saludable», junto a +Brócoli y la organización francesa AOPn Fraises Framboises de France.
«A pesar de las dificultades, somos optimistas. La alcachofa es un producto de gran calidad, versátil y con muchas posibilidades gastronómicas», ha añadido Herrera.








































