Higueruelas ya cuenta con su catálogo de protecciones aprobado de forma definitiva. El documento urbanístico asegura la conservación de 77 elementos de patrimonio cultural, nueve de carácter natural y 16 enclaves paisajísticos repartidos por los más de 19 kilómetros cuadrados de extensión que conforman el municipio. La medida afecta directamente a la planificación urbana local y establece normas estrictas para cualquier futura intervención en las áreas señaladas.
Los propietarios de las parcelas donde se ubique algún elemento catalogado asumen desde ahora la obligación legal de conservarlo y mantener intactos sus valores. Antes de solicitar una licencia de obras en estos espacios, será indispensable presentar un anteproyecto detallado con memoria y planos para que los técnicos evalúen si la actuación es compatible con la protección. Si algún bien resultara destruido por el abandono o el incumplimiento del deber de mantenimiento, los dueños perderán el derecho de aprovechamiento del terreno, que pasará a ser calificado como zona dotacional pública y podrá ser expropiado.
La normativa regula de forma específica el cuidado del entorno natural y de la fisonomía del municipio. Queda expresamente prohibido levantar cualquier nueva edificación a menos de 25 metros del tronco de los árboles o arboledas monumentales, así como realizar trabajos que puedan dañar sus raíces de forma irreversible. En cuanto al casco urbano, las nuevas construcciones se limitarán a dos o tres plantas en las viviendas tradicionales, un máximo de tres alturas en las zonas de ensanche y una sola planta en las áreas de baja densidad.
Riqueza histórica y etnológica
Entre los bienes de relevancia local que quedan salvaguardados destacan edificios emblemáticos como la iglesia parroquial de Santa Bárbara, el molino de Pusa, construcciones singulares como el chalé de Manuel Ruiz Andrés y todo el núcleo histórico tradicional en su conjunto. El inventario abarca también enclaves naturales como el Cerro de la Viña, El Castellar, Las Mazorras, el Salto de las Rochas y Villarpardo, además de pequeños elementos etnológicos repartidos por las calles del pueblo, como los históricos paneles cerámicos y las estaciones del vía crucis.
La aprobación final ratificada por la Comisión Territorial de Urbanismo de Valencia cierra un trámite que el Ayuntamiento de Higueruelas impulsó para blindar su herencia local. Tras superar la evaluación ambiental a finales del año pasado y someterse a exposición pública sin recibir ninguna alegación ciudadana, el consistorio aprobó provisionalmente el catálogo en verano. Un último requerimiento del ente autonómico obligó a suspender temporalmente el visto bueno el pasado mes de mayo, un obstáculo administrativo que ya ha sido solventado para permitir la entrada en vigor de la norma.








































