El incendio forestal declarado este martes en Tuéjar continúa sin control en la comarca del Alto Turia y ha afectado ya a una superficie estimada entre 880 y 1.000 hectáreas de elevado valor ecológico.
El fuego se originó en el paraje de la Cueva de las Palomas y abarca un perímetro de unos 18 kilómetros. El punto de mayor preocupación para los equipos de extinción se concentra en el flanco suroeste, junto al pantano de Benagéber, donde los esfuerzos se centran en evitar que el fuego cruce a nuevas masas forestales. Según ha indicado el alcalde de Tuéjar, Carlos Tarazón, la cifra provisional de terreno afectado podría situarse en torno a las 1.000 hectáreas, por encima de las 880 calculadas en las últimas estimaciones de la Generalitat Valenciana.
Un operativo formado por alrededor de 300 efectivos, 13 medios aéreos, 55 vehículos terrestres y la Unidad Militar de Emergencias trabaja desplegado en el terreno. La evolución de los trabajos se ve obstaculizada por la compleja orografía del entorno y por unas condiciones meteorológicas desfavorables, marcadas por la previsión de tormentas y vientos erráticos con rachas de entre 50 y 80 kilómetros por hora.
La propagación del humo y el fuego ha obligado al desalojo preventivo de unas 25 personas en el camping de Tuéjar, la aldea de Fuente Cabera y la colonia de Benagéber. Además, dos bomberos forestales han sufrido heridas de carácter leve durante las maniobras de extinción: uno por quemaduras y otro por contusiones a consecuencia del vuelco de una autobomba.
El área afectada forma parte de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia, espacio reconocido por la UNESCO en 2019 que engloba a municipios como Tuéjar, Benagéber, Chelva, Titaguas y Aras de los Olmos. Las autoridades mantienen activa la situación de emergencia y solicitan a la población extremar la prudencia ante los avisos meteorológicos previstos para la tarde de este miércoles.