El Centro Astronómico del Alto Turia (CAAT), ubicado en Aras de los Olmos, trata de recuperarse del grave incendio que el pasado 29 de marzo arrasó buena parte de sus instalaciones y dejó fuera de uso equipamiento científico fundamental. El fuego, declarado a primera hora de la mañana, afectó de lleno al edificio Ángel Flores, uno de los espacios principales del complejo.
En apenas unos minutos, las llamas y el humo provocaron importantes destrozos tanto en la infraestructura como en los instrumentos del observatorio. Varios telescopios quedaron inutilizados, entre ellos equipos de alto valor como un PlaneWave CDK17, una montura PARAMOUNT ME y una cámara astronómica QHY600-PH-M. También resultaron dañados tres telescopios dobson de gran apertura utilizados en actividades de divulgación.
Uno de los mayores problemas ha sido el efecto del humo y el hollín, que ha deteriorado el recubrimiento de los espejos de todos los telescopios del edificio, dejándolos completamente inoperativos. A ello se suman los daños estructurales: paredes y techos ennegrecidos, sistemas eléctricos afectados y parte del suelo de madera de la planta superior destruido.
La magnitud del siniestro obliga ahora a una intervención integral que incluye limpieza, reparación y reconstrucción. El coste total de la recuperación podría alcanzar varias decenas de miles de euros, al sumar tanto la rehabilitación del edificio como la reposición o restauración del material científico.
Durante las últimas semanas, el equipo del centro ha centrado sus esfuerzos en retirar escombros, reparar instalaciones eléctricas y evaluar qué elementos pueden recuperarse. El proceso, sin embargo, avanza con dificultad debido al alcance de los daños.
El CAAT es un referente en astronomía amateur y divulgación científica, con especial relevancia en la detección y seguimiento de asteroides potencialmente peligrosos. Precisamente, el telescopio principal afectado estaba dedicado a este tipo de observaciones.
Para intentar reactivar cuanto antes la actividad, la entidad responsable ha puesto en marcha una campaña de financiación colectiva dirigida a cubrir parte de los costes de recuperación.
