El voluntariado de Protección Civil de La Pobla de Farnals se ha desplegado este martes por el municipio para reforzar las medidas preventivas ante la intensa ola de calor que afecta a la zona. Los efectivos realizan labores de concienciación ciudadana y distribuyen agua fresca en puntos estratégicos, un dispositivo especial que se mantendrá activo mientras duren las alertas por altas temperaturas y que se reactivará cada vez que se declare una situación de riesgo sanitario durante el verano.
La campaña se centra de forma prioritaria en espacios donde los ciudadanos se ven obligados a esperar a la intemperie, como las paradas de autobús, así como en las diferentes zonas urbanas del pueblo y en la línea de la playa. Para apoyar estas tareas de comunicación, el cuerpo de emergencias ha distribuido material impreso con recomendaciones básicas para evitar sufrir golpes de calor debido a la exposición a las altas temperaturas.
Entre las principales pautas trasladadas a los vecinos y visitantes destaca la importancia de beber agua con frecuencia sin necesidad de esperar a tener sed, buscar espacios frescos o a la sombra y evitar salir a la calle durante las horas centrales del día. Asimismo, los voluntarios aconsejan utilizar ropa ligera de colores claros, protegerse con crema solar, gorra y gafas, realizar comidas ligeras y prestar una vigilancia constante a los colectivos más vulnerables.
Auxilio a un vecino en situación de riesgo en La Pobla de Farnals
El trabajo de proximidad desarrollado en la vía pública ha permitido detectar y atender situaciones de emergencia de forma directa durante las primeras horas del dispositivo. El coordinador del grupo de voluntarios de Protección Civil de La Pobla de Farnals, Jesús Moreno, ha explicado que el equipo ha tenido que asistir a un hombre mayor que manifestaba síntomas compatibles con un golpe de calor y se encontraba incapacitado para caminar. Tras recibir los primeros auxilios, el afectado ha sido trasladado a Massamagrell para recibir atención médica.
Desde la agrupación local de emergencias insisten en la necesidad de no confiar en exceso en las fuerzas de uno mismo frente al calor extremo, señalando que muchas personas de avanzada edad evitan pedir ayuda al pensar que pueden aguantar la fatiga hasta llegar a sus domicilios, lo que incrementa el riesgo de sufrir percances graves en la salud.