Veolia ha firmado en lo que va de 2026 ventas de activos por valor de 570 millones de euros, dentro del programa de desinversiones de más de 2.000 millones que anunció en noviembre de 2025. La compañía asegura que va por delante del calendario previsto y que ha obtenido mejores valoraciones de las esperadas.
Las operaciones se han cerrado con un múltiplo medio de unas 10,4 veces el EBITDA y afectan a negocios en Europa y Corea del Sur. Entre ellos figuran los servicios para edificios en Francia, la limpieza industrial en Bélgica, el reciclaje de aceites en Europa, actividades de reciclaje en los Países Bajos y en Corea del Sur, los residuos sólidos en la República Checa y una participación minoritaria en una planta de valorización energética de residuos en el Reino Unido.
La venta del negocio de aceites se ha formalizado como una promesa unilateral de compra y aún está pendiente de la consulta a los representantes de los trabajadores y de las autorizaciones regulatorias.
El grupo se desprende de actividades que no considera estratégicas, de aquellas en las que no está entre los tres principales operadores de su mercado regional y de negocios maduros que exigirían fuertes inversiones para seguir creciendo. Su intención es completar el programa antes de mediados de 2028.
Estas ventas forman parte de una rotación de activos de más de 8.000 millones de euros desde el lanzamiento de su plan estratégico GreenUp. En el lado de las compras, el 90 % se concentra en las actividades de mayor crecimiento y en tecnología, y el 80 %, en mercados internacionales.
Las operaciones firmadas «mejorarán aún más la calidad de nuestra cartera, permitiéndonos acelerar nuestro crecimiento, reforzar nuestra rentabilidad y generar una creación de valor sostenible a largo plazo», ha explicado la directora general del grupo, Estelle Brachlianoff, que se muestra plenamente confiada en cerrar el plan de 2.000 millones en el plazo previsto.








































