La coordinadora de asociaciones vecinales de Paterna se opone a la implantación de un nuevo centro educativo privado de secundaria en Lloma Llarga, previsto junto al barranco de l’Endolçà. Advierte de que traerá más tráfico y más riesgo de inundaciones a un barrio de más de 10.000 habitantes que sigue esperando un instituto público.
Las entidades de Lloma Llarga, Barrio Centro, Campament, Alborgí, La Canyada y Mas del Rosari critican que el Ayuntamiento haya modificado el planeamiento para permitir el colegio en unos terrenos que pertenecieron al Ministerio de Defensa. En el barrio, recuerdan, ya funcionan otros dos centros privados de secundaria.
Según los colectivos, el alcalde, Juan Antonio Sagredo, solicitó el instituto de Lloma Llarga dentro del Plan Edificant, con el que la Generalitat financia la construcción, pero el proyecto no llegó a licitarse pese a estar presupuestado. «Durante años hemos reclamado un instituto público y ahora se cambia la planificación del suelo educativo para facilitar la llegada de un centro privado», denuncian.
El nuevo centro prevé unos 700 alumnos, muchos de ellos de fuera del barrio y del municipio, lo que según los vecinos multiplicará los desplazamientos en horas punta. Lloma Llarga, sostienen, ya arrastra graves problemas de movilidad, tiene pocos accesos y carece de plan de emergencias. «No podemos añadir miles de desplazamientos diarios a un barrio que ya sufre graves problemas de movilidad, especialmente preocupantes en situaciones de emergencia», advierten.
Dudas sobre el riesgo de inundación
La ubicación junto al barranco es el otro gran motivo de alarma. Las asociaciones piden que se hagan públicos todos los informes y autorizaciones y que se aclare la situación de los terrenos respecto al riesgo de inundación, el dominio público hidráulico y los posibles flujos preferentes de agua.
También reclaman un estudio del efecto acumulado de las instalaciones existentes, la nueva urbanización y el colegio sobre la circulación del agua, sobre todo en el entorno del puente de la calle Llentiscle y la CV-31. A ello suman la pérdida de espacios naturales y el cierre de accesos a caminos públicos que conectan con el paraje natural de Les Moles.
La coordinadora exige al Ayuntamiento que explique por qué no licitó el instituto solicitado en Edificant y que aclare el impacto del colegio privado antes de seguir adelante. «No cuestionamos que exista oferta educativa privada, pero no aceptamos que el Ayuntamiento modifique el planeamiento para facilitar otro centro privado mientras deja sin resolver la demanda de un instituto público», señalan.






































