El Ayuntamiento de Llíria ha dado por concluida la campaña extraordinaria de limpieza medioambiental desarrollada durante este mes de septiembre con un balance de más de 175 toneladas de residuos retirados. La actuación se ha centrado en solucionar los problemas de desbordes e incontrolados detectados alrededor de los puntos de contenedores repartidos por todas las urbanizaciones y núcleos residenciales del término municipal.
Según ha confirmado la concejala del Servicio Municipal de Recogida de Residuos Sólidos Urbanos, Mª Cruz García, entre los materiales recogidos predominan escombros, muebles, electrodomésticos, enseres voluminosos y restos varios.
Un operativo especial ante el volumen de residuos
Dada la magnitud y la cantidad de basura acumulada, la actuación ordinaria resultaba insuficiente, por lo que el consistorio movilizó una brigada especial dotada con tres camiones, tres chóferes y una pala retroexcavadora. La intervención ha abarcado las cuatro rutas de recogida que dan servicio tanto a las zonas de residuos sólidos como a las áreas de recogida selectiva de todo el municipio.
La campaña ha supuesto un desembolso extraordinario de 10.000 euros de las arcas municipales para hacer frente al refuerzo de maquinaria, personal y tasas de vertedero.
Críticas al incivismo y su impacto en el recibo de la basura
La responsable del área ha señalado directamente al incivismo de una minoría como causante de este sobrecoste. García ha recordado que el municipio dispone de múltiples opciones gratuitas para la gestión de residuos:
- Servicio gratuito puerta a puerta para la recogida de voluminosos, muebles y enseres.
- Servicio de recogida de poda a domicilio.
- Ecoparque municipal, abierto de lunes a sábado en horario de mañana y tarde durante todo el año.
- Recogida ordinaria de residuos domésticos y selectiva.
«Este incivismo es un coste adicional que luego hemos de pagar todos los vecinos. Los infractores cargan un coste añadido a los usuarios que sí cumplimos las reglas, ya que los gastos de personal, maquinaria y vertedero se suman al recibo ordinario», ha enfatizado Mª Cruz García.
Educación ambiental y bajada de tasas
Desde la corporación municipal subrayan que el objetivo final es avanzar hacia un municipio más limpio y sostenible, donde la concienciación ciudadana sea la clave para minimizar residuos y mejorar el reciclaje en origen.
A pesar de este gasto extra provocado por las conductas incívicas, la edila ha recordado que una gestión eficiente de los residuos permite reducir los costes generales: en este año 2026, la tasa de basura en Llíria se ha reducido un 13% con respecto al ejercicio anterior, una tendencia que el consistorio busca consolidar mediante el uso correcto de los servicios públicos habilitados.