La actividad quirúrgica en el Hospital de Llíria se enfrenta a una situación crítica tras la decisión de la Conselleria de Sanitat de trasladar de manera forzosa a facultativos especialistas en anestesiología hacia el Hospital Universitario La Fe. Esta medida, denunciada conjuntamente por los sindicatos UGT Serveis Públics PV y CSIF, ha comenzado a provocar la suspensión inmediata de intervenciones programadas y el cierre diario de un quirófano en el centro de origen para intentar paliar el déficit de personal en la capital valenciana.
El origen del conflicto se halla en la gestión del Hospital La Fe, donde la falta de cobertura de doce plazas de anestesia ha llevado a la dirección a imponer desplazamientos obligatorios de profesionales desde otros departamentos. Según las centrales sindicales, esta situación es fruto de una deficiente planificación, ya que las plazas ofertadas en La Fe no se cubrieron en su momento debido a que las condiciones laborales no resultaban atractivas. En lugar de mejorar estos incentivos, la administración ha optado por una reorganización que, en palabras de los representantes de los trabajadores, supone desvestir a un hospital para vestir a otro.
El impacto asistencial en la comarca del Camp de Túria es ya una realidad preocupante, estimándose que la pérdida de estos especialistas obligará a suspender cerca de setenta intervenciones cada mes en el departamento Arnau-Llíria. Esta parálisis afecta de manera transversal a pacientes que esperaban cirugías de traumatología, cardiología o ginecología, quienes ahora ven cómo sus operaciones son reprogramadas y sus tiempos de espera se incrementan de forma indefinida. La medida no solo altera la atención sanitaria, sino que rompe la organización de los equipos médicos que ya trabajaban con plantillas muy ajustadas antes de esta crisis.
En el ámbito laboral, los sindicatos denuncian que estos traslados se han realizado de forma unilateral a través de la Agrupación Sanitaria Interdepartamental Valencia Sur, obviando la negociación en Mesa Sectorial y vulnerando los derechos de los profesionales. CSIF y UGT coinciden en que la medida altera arbitrariamente el centro de trabajo y dificulta gravemente la conciliación personal y familiar de los facultativos afectados. Ante este escenario, ambas organizaciones han solicitado a la Conselleria la paralización inmediata de los traslados y la puesta en marcha de un plan de choque que garantice la cobertura de plazas en La Fe sin mermar la capacidad quirúrgica del Hospital de Llíria.
