La Diputación de València ha restablecido el paso de vehículos ligeros por el puente de la CV-560 sobre el río Sellent, que une Càrcer y Cotes. La infraestructura reabrió el lunes 26 de octubre y desde este martes, 27, funciona las 24 horas del día con circulación alterna.
Los vehículos pesados deberán seguir utilizando el itinerario alternativo por el municipio de Sellent, a través de la CV-555 y la CV-590, hasta que concluyan las obras, previstas a finales de noviembre.
La actuación, en el punto kilométrico 7+850 de la carretera, ha consistido en construir un nuevo tablero con dos carriles de circulación y aceras. La reapertura la ha comunicado la Diputación a través de su vicepresidenta segunda, Reme Mazzolari.
En las próximas semanas se harán las pruebas de carga del nuevo tablero, que obligarán a cortes puntuales del tráfico. Entre los trabajos pendientes figuran las aceras, los elementos de contención, el alumbrado, el firme y la señalización.





































