La comarca del Rincón de Ademuz ha cerrado el mes de septiembre con una estabilidad casi absoluta en su mercado laboral si se compara con las cifras de hace un año. Las oficinas de Labora contabilizan un total de 145 demandantes de empleo en toda la comarca, lo que supone apenas dos parados más que en el mismo mes del ejercicio anterior. No obstante, el final del verano sí ha dejado una ligera huella en el territorio a corto plazo, con un incremento de 17 desocupados respecto a los datos del pasado mes de agosto.
La congelación de la cifra global esconde realidades muy dispares al analizar el comportamiento municipio a municipio. La gran anomalía de este mes de septiembre se encuentra en Torrebaja, la única localidad de toda la comarca que experimenta un encarecimiento de sus listas del paro. Este municipio ha sumado 10 nuevos demandantes en el último año, lo que representa un aumento del 50 % al pasar de 20 a 30 vecinos sin trabajo. Según reflejan las estadísticas, este crecimiento en Torrebaja se apoya principalmente en la subida del sector servicios y en la aparición de cinco demandantes sin actividad económica previa.
En el lado opuesto de la balanza destaca el hito de Puebla de San Miguel, que ha logrado reducir a cero su bolsa de desempleo, restando a las dos únicas personas que figuraban como demandantes hace un año. También logran aliviar sus registros Vallanca, que recorta tres parados y se sitúa con siete; Casas Bajas, que resta dos y se queda también con siete desocupados; y Casas Altas, que anota un descenso mínimo de un demandante y fija su cifra en 11.
Por su parte, los dos municipios más poblados de la comarca calcan exactamente los mismos datos que tenían en septiembre del año pasado. Ademuz se mantiene como la localidad con mayor volumen de paro con 71 demandantes, mientras que Castielfabib prolonga su estabilidad con 19 personas desocupadas.
Mayoría de hombres en las listas
El retrato robot del demandante de empleo en el Rincón de Ademuz difiere de la tendencia generalizada en el resto de la Comunitat Valenciana, ya que en esta comarca el paro afecta más a los hombres que a las mujeres. En concreto, hay 76 varones buscando trabajo frente a 69 mujeres. En el último año, la cifra masculina no ha sufrido ninguna variación global, mientras que el grupo femenino ha incorporado a dos nuevas inscritas.
En cuanto a las edades, el grueso de la dificultad para encontrar empleo sigue concentrado en los perfiles más veteranos. Los mayores de 44 años conforman el bloque más numeroso con 80 parados, aunque han logrado una leve mejoría al restar tres personas respecto al año pasado. Le siguen los vecinos de entre 25 y 44 años, con un total de 52 demandantes, mientras que el paro juvenil entre los menores de 25 años apenas afecta a 13 jóvenes en el conjunto de los siete municipios de la comarca.