El mercado laboral de la Hoya de Buñol ha cerrado el mes de septiembre con una tendencia al alza en el número de personas sin trabajo. La comarca suma actualmente 2.271 demandantes de empleo, lo que representa un incremento de 88 personas respecto al mismo mes del año anterior, una subida cercana al 4 %. Esta dinámica comarcal, sin embargo, no ha sido uniforme, dibujando un mapa de contrastes donde las subidas concentradas en localidades como Chiva o Yátova han neutralizado los descensos logrados en Cheste y Alborache.
El caso de Chiva resulta el más determinante para las cifras globales de la comarca. El municipio con mayor volumen de población desempleada ha registrado un repunte interanual de 55 demandantes, elevando su total hasta las 867 personas paradas. Detrás de esta subida se encuentra principalmente el comportamiento del sector servicios, que ha sumado casi una treintena de desocupados en los últimos doce meses, así como el colectivo de personas sin actividad económica anterior.
Una tendencia ascendente que también ha golpeado con fuerza a otros municipios de la zona. Yátova ha visto crecer sus listas del paro en 16 personas, situándose en 120 desempleados en la actualidad, un repunte motivado en gran medida por los demandantes vinculados a los servicios. De forma similar, Macastre y Godelleta han registrado aumentos significativos de 15 y 13 demandantes, lo que deja sus totales en 86 y 186 personas paradas, respectivamente. Incrementos más leves se han dado en Siete Aguas y Dos Aguas, con cuatro desempleados más en cada localidad.
Cheste y Alborache logran esquivar la subida
Frente a la tónica general de incremento del desempleo, algunos municipios han conseguido mejorar sus registros interanuales. Cheste y Alborache lideran esta caída con ocho personas paradas menos en cada caso. Con esta bajada, Cheste logra reducir su total a 381 demandantes de empleo gracias a los descensos generalizados en sus sectores productivos, mientras que Alborache sitúa su cifra actual en 80 desempleados.
Una mejora dispar en Buñol
Por su parte, Buñol ha experimentado un descenso mucho más tímido, restando apenas tres parados a sus listas para consolidar un total de 463 personas sin trabajo. Los datos de la localidad reflejan una evolución muy dispar según el género, ya que el paro masculino se ha reducido en diez personas mientras que el femenino ha experimentado un ligero aumento en el último año.
Precisamente, la brecha de género sigue siendo una de las grandes realidades estructurales del desempleo en toda la Hoya de Buñol. En el conjunto de la comarca, las mujeres representan más del 60 % de las personas que buscan trabajo, con 1.382 desempleadas frente a 889 hombres. Esta desproporción resulta especialmente visible en los núcleos con más población; en Chiva, 534 de sus 867 demandantes son mujeres, una superioridad numérica que se repite de manera casi idéntica en el resto de los municipios de la zona.