Las obras en la carretera CV-425, que conecta Buñol y Alborache, ajustan su planificación para reducir al máximo las molestias en la comarca de la Hoya de Buñol. El corte total previsto se iniciará finalmente el 21 de junio y tendrá una duración menor de la inicialmente estimada gracias a la intensificación de los trabajos.
El cambio llega tras una reunión entre responsables técnicos, la dirección de obra y representantes municipales, en la que se han definido medidas para afrontar uno de los momentos más complejos de la actuación. Entre ellas, destaca el refuerzo de la actividad por parte de la empresa encargada, que incorporará nuevos turnos y trabajará también los sábados. Esta reorganización permitirá acortar el periodo de interrupción del tráfico, que en un primer momento se había fijado en un mes.
El aplazamiento del corte busca evitar problemas en el transporte escolar, uno de los aspectos que más preocupación generaba en los municipios afectados. Al mismo tiempo, se actuará sobre las vías alternativas que absorberán el tráfico durante las semanas de cierre, con mejoras destinadas a garantizar la seguridad y facilitar la circulación.
Durante este periodo también se valorarán restricciones puntuales para vehículos pesados y bicicletas en determinados tramos, en función de criterios técnicos. Además, se coordinarán medidas para reducir el impacto en servicios como la recogida y transporte de residuos.
En el ámbito sanitario, se plantea habilitar un recurso con atención permanente en un punto estratégico de la zona mientras duren las obras, con el objetivo de asegurar una respuesta rápida ante posibles emergencias.
La intervención en la CV-425 supera los seis millones de euros y supone una renovación integral de esta vía clave para la conexión interna de la comarca. El proyecto incluye la ampliación de la plataforma, la mejora del firme y la adecuación del trazado para aumentar la seguridad vial.
La actuación incorpora también criterios ambientales, con medidas de restauración del entorno y compensación de emisiones, en una apuesta por reducir la huella de carbono en la red provincial de carreteras.
