La Guardia Civil ha desarticulado dos presuntas organizaciones criminales internacionales dedicadas al contrabando de tabaco en una macrooperación que se ha saldado con 50 personas detenidas y 23 registros en varias provincias españolas, entre ellas Alicante. Durante las intervenciones, los agentes han desmantelado seis fábricas clandestinas y se han incautado de más de 20 millones de cigarrillos y 38,4 toneladas de tabaco en hoja y picadura. El valor de la mercancía intervenida en el mercado supera los 10 millones de euros.
La investigación penal en la provincia se encuentra centralizada en el Juzgado de Instrucción número 5 de Elche, que dirige la operación denominada «Maidan-Cigalike» en coordinación con la Fiscalía. Por otra parte, el Juzgado número 2 de Tarancón, en Cuenca, tutela la segunda de las causas, bautizada como «Vernisa». De los 50 arrestados en todo el territorio nacional, entre los que figuran dos personas prófugas reclamadas por las autoridades de Polonia, un total de siete investigados ya han ingresado en prisión provisional.
Las pesquisas comenzaron hace más de siete años a raíz de informaciones recibidas a través de Europol que apuntaban a un ciudadano polaco afincado de forma itinerante en España. Según los investigadores, este sospechoso lideraba actividades transnacionales de contrabando desde 2016. Las inspecciones se desplegaron en instalaciones de Alicante, Cuenca, Huelva, Murcia, Sevilla y Toledo, donde el entramado daba servicio tanto a sus propios miembros como a terceras redes con ramificaciones en Portugal, Francia y Reino Unido.
Hacinamiento y producción masiva
Los registros en los centros de producción desvelaron una reorganización interna perfectamente estructurada para los procesos de fabricación, empaquetado y almacenamiento de la mercancía. Las naves disponían de zonas habitables donde los trabajadores permanecían encerrados de forma permanente. Mientras los responsables disfrutaban de estancias con mejores condiciones, el resto del personal vivía hacinado en espacios precarios dentro de las propias instalaciones.
El entramado logístico desarticulado tenía capacidad para fabricar hasta 7,8 millones de cigarrillos al día falsificando marcas de reconocido prestigio. De las seis instalaciones intervenidas conjuntamente por la Unidad Central Operativa (UCO) y la Policía Judicial de Alicante, cuatro estaban a pleno rendimiento y dos permanecían inactivas. Además del tabaco, los agentes decomisaron 18 vehículos, múltiples dispositivos electrónicos encriptados, armas de fuego y 170.000 euros en efectivo en una actuación apoyada por agencias policiales de más de una decena de países europeos.
