Una operación de la Guardia Civil en Alicante ha permitido desarticular una red criminal responsable de una estafa que alcanzó los 400.000 euros, realizada mediante llamadas en las que los estafadores simulaban ser empleados de entidades bancarias. Entre los detenidos hay 15 personas, con edades comprendidas entre los 19 y los 55 años, implicadas en esta práctica fraudulenta conocida como vishing.
Los delincuentes actuaban rápidamente para convertir el dinero sustraído en criptomonedas, dificultando así su rastreo por parte de las autoridades. Esta técnica les permitía mantenerse al margen mientras gestionaban los fondos obtenidos de forma ilícita.
Cabe destacar que uno de los casos más relevantes detectados fue la estafa de más de 53.000 euros sufrida por un club deportivo de Alicante, que fue víctima de esta modalidad de engaño telefónico.
