Lo que la Administración autonómica presentaba como una «oportunidad histórica» para blindar el sistema educativo ha terminado por dinamitar los puentes de diálogo. La huelga indefinida de docentes en la Comunitat Valenciana continúa adelante y se recrudece por momentos.
La pregunta que se hacen miles de familias afectadas es evidente: ¿Por qué los sindicatos han rechazado en bloque una propuesta que incluía la mayor subida salarial planteada al profesorado en todo el país? La respuesta esconde un profundo abismo de desconfianza entre la Conselleria de Educación y los representantes de los trabajadores.
La oferta del Consell: 200 euros más al mes y 60 medidas de mejora
Durante una tensa comparecencia pública, la consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, defendió con rotundidad el documento presentado a las organizaciones sindicales. Un plan integral que, según la Generalitat, situaba al profesorado valenciano entre los mejor pagados de España.
El eje central de la oferta era un incremento salarial de 200 euros mensuales para cada docente, un esfuerzo presupuestario que Ortí calificó de «ambicioso», especialmente en un contexto marcado por la infrafinanciación autonómica y la reconstrucción tras la DANA.
Además del dinero, el paquete incluía más de sesenta medidas que pretendían dar respuesta a las demandas de los centros:
- La incorporación de un maestro adicional estable en cada colegio de Primaria para cubrir bajas de inmediato.
- Un decreto de simplificación burocrática con 20 actuaciones para reducir el papeleo.
- La reducción de ratios, nuevas aulas específicas para alumnado con necesidades especiales y un Plan Director de Infraestructuras para la climatización de los centros.
Sin embargo, para el Consell, la huelga ha tomado una deriva política que está utilizando a los estudiantes como rehenes, citando casos de alumnos de Bachillerato que ven peligrar su preparación para la PAU.
Las razones del ‘no’: ¿Por qué el profesorado dice que es «propaganda»?
La réplica de los sindicatos, liderada por CCOO Educació, aclara el motivo del rechazo masivo: consideran que la propuesta es un «espejismo» mediático diseñado para poner a la opinión pública en contra de los profesores.
Las razones del rechazo se estructuran en tres argumentos clave:
- Sin garantías reales ni presupuesto blindado: Los sindicatos denuncian que el plan carece de dotación económica suficiente a largo plazo, de calendarización vinculante y de compromisos jurídicos firmes. Temen que las promesas queden en papel mojado tras la desmovilización.
- Medidas «recicladas» e inconcreciones: Sostienen que muchas de las 60 medidas anunciadas por Ortí ya existían parcialmente o se han redactado de forma tan vaga que no garantizan su ejecución real en los centros, los cuales denuncian seguir «saturados, con ratios elevadas y falta de personal».
- Rechazo al «chantaje emocional»: CCOO ha calificado de «indecente» que la consellera utilice a los alumnos vulnerables y a las familias para culpabilizar a los docentes. Asimismo, rechazan frontalmente que se les intente retratar como un colectivo «privilegiado» al comparar sus sueldos con la media de la población trabajadora valenciana.
«La mejor manera de proteger al alumnado no es atacar a sus docentes ante los medios. Es invertir de verdad, respetar la negociación colectiva y garantizar condiciones dignas», sentencian desde el sindicato.
Con las posiciones más enconadas que nunca, la Conselleria asegura mantener la «puerta abierta» al diálogo si se suspende temporalmente el paro, mientras que los sindicatos advierten que no cederán ante «campañas de criminalización». La huelga, de momento, no tiene billete de vuelta.
