La Conselleria de Sanidad ha trasladado a la Subdelegación del Gobierno en Valencia un paquete de medidas destinadas a garantizar la seguridad de médicos, enfermeras y resto de profesionales del centro de salud de La Coma, en Paterna, tras las últimas agresiones registradas en el entorno del ambulatorio, y que forzaron su cierre hace meses. Por el momento no hay fecha confirmada para la reapertura.
El subsecretario de la Conselleria de Sanidad, Joaquín Andani, se ha reunido con el subdelegado del Gobierno en Valencia, José Rodríguez Jurado, para exponer las actuaciones ya implementadas y coordinar nuevas medidas con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. En el encuentro también han participado los directores generales de Atención Primaria y de Personal, Carlos Momparler y Amparo Pinazo, así como representantes del Ayuntamiento de Paterna y de la Policía Autonómica, Local y Nacional.
El objetivo prioritario, según ha trasladado Andani, es restablecer la actividad asistencial “con la máxima garantía y seguridad” para los profesionales sanitarios, además de pacientes y acompañantes, tras el cierre del centro motivado por agresiones sufridas por personal sanitario fuera de las instalaciones.
Entre las principales actuaciones destaca el refuerzo del dispositivo de seguridad privada. El centro pasará de contar con dos vigilantes a tres, incorporando un vigilante itinerante encargado de realizar rondas exteriores. Además, se implantará un control de accesos más estricto, con escáner de seguridad y arco detector, con el fin de prevenir situaciones de riesgo y disuadir posibles conductas violentas.
La Conselleria también ha puesto en marcha un sistema de registro y análisis de incidencias, con el propósito de identificar patrones de riesgo y mejorar la capacidad de respuesta ante cualquier amenaza o altercado que pueda afectar a los profesionales sanitarios.
En el ámbito organizativo interno, se llevará a cabo una reordenación de las agendas del equipo médico para reducir el número de citas simultáneas y evitar aglomeraciones en las salas de espera. Se ajustarán los tramos horarios y se implantará una gestión controlada de colas con un acceso único regulado, respetando el aforo máximo legal y dando prioridad a las urgencias vitales.
Estas medidas buscan crear un entorno más seguro y controlado, minimizando situaciones de tensión que puedan derivar en agresiones y protegiendo especialmente a médicos y personal sanitario, colectivo que en los últimos años ha denunciado un aumento de episodios violentos en centros de atención primaria.
Asimismo, al tratarse de una cuestión de seguridad ciudadana, la Conselleria ha solicitado la activación de un dispositivo específico de seguridad exterior en coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que actúe de forma complementaria al refuerzo interno del centro.
Mientras se completan estas actuaciones y hasta la reapertura definitiva del centro de salud de La Coma, los pacientes de la zona continúan recibiendo asistencia sanitaria en el centro de salud El Clot de Paterna.
Con este conjunto de medidas, la Conselleria pretende garantizar que la vuelta a la actividad en La Coma se produzca en un entorno seguro, donde los profesionales puedan desempeñar su labor con tranquilidad y sin riesgo para su integridad física.
