Las infraestructuras de evacuación de aguas pluviales constituyen un pilar fundamental para la seguridad y el bienestar de Benidorm, una ciudad que ha apostado decididamente por reforzar su resiliencia urbana mediante inversiones superiores a los 8 millones de euros en los últimos años. Estas actuaciones llevadas a cabo por el Ayuntamiento en colaboración con VEOLIA, responden a la necesidad de adaptar la ciudad a un contexto de cambio climático caracterizado por eventos meteorológicos más intensos y variables, garantizando la protección tanto de la población como de sus principales activos económicos y ambientales. Hay que tener en cuenta que tan sólo en los últimos años el número de episodios de lluvias torrenciales y DANAs se ha incrementado un 15%
La red de evacuación de pluviales de Benidorm está formada por más de 100 kilómetros de colectores, 13 bombeos, 6.000 imbornales, cauces, cunetas, depósitos de lluvia anticontaminación, etc. Toda esta infraestructura canaliza el agua de lluvia hacia puntos de vertido controlados, evitando inundaciones y protegiendo la calidad de las aguas costeras. «Estas infraestructuras son invisibles para la mayoría de los ciudadanos, pero resultan esenciales para el funcionamiento seguro de la ciudad. Cada kilómetro de colector instalado representa un esfuerzo técnico, económico y de coordinación que contribuye directamente a la prevención de daños materiales y personales», señala Ciriaco Clemente, Gerente de Veolia en Benidorm.
Las principales actuaciones recientes en materia de evacuación de pluviales han permitido ampliar la capacidad de la red, mejorar puntos críticos y modernizar infraestructuras obsoletas, incrementando así la capacidad de respuesta de la ciudad ante episodios de lluvia intensa. En estos años se han resuelto los problemas históricos de inundaciones en puntos como Avenida Alfonso Puchades, Avenida Mediterráneo, Calle Orts Llorca, Calle Esperanto, Plaza. Hispanidad, etc. Quedan otros puntos problemáticos en la ciudad que están identificados y analizados y sobre los que está planificado actuar en los próximos años.
Sin embargo, la inversión en infraestructuras debe ir acompañada de una planificación integral de emergencias. En este sentido, VEOLIA subraya la importancia de contar con planes de emergencia por inundación actualizados y coordinados, que incluyan protocolos de actuación,y la aplicación de sistemas de alerta temprana digitales.
La adaptación al cambio climático es uno de los ejes centrales de estas inversiones. Los modelos climáticos anticipan un aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos, lo que obliga a las ciudades a reforzar su resiliencia mediante infraestructuras dimensionadas para escenarios futuros más exigentes. «No se trata solo de responder a las necesidades actuales, sino de anticiparnos a los retos que el cambio climático plantea a medio y largo plazo. La resiliencia urbana es una inversión en seguridad, calidad de vida y sostenibilidad», afirma Ciriaco Clemente.
Un aspecto especialmente relevante de estas infraestructuras es su contribución a la protección de las playas de Benidorm, activo estratégico de primer orden para la economía local y el turismo. Una evacuación eficaz de las aguas pluviales evita que arrastres de sedimentos, residuos y contaminantes lleguen al litoral, preservando la calidad ambiental de las playas y del medio marino. Además, protege las infraestructuras costeras frente a la erosión y los daños derivados de escorrentías incontroladas, garantizando así la continuidad de la actividad turística y el atractivo de la ciudad como destino de referencia internacional.
