La eficiencia energética, la digitalización y la incorporación de nuevas tecnologías están transformando la manera de diseñar, construir y gestionar las ciudades. València se encuentra inmersa en este proceso, con iniciativas que buscan mejorar el comportamiento de los edificios, optimizar los recursos y avanzar hacia un modelo urbano más sostenible y conectado.
La transformación afecta tanto a las nuevas construcciones como al parque de edificios existente. La rehabilitación energética, la construcción eficiente y la utilización de herramientas digitales como BIM se presentan como algunas de las principales vías para afrontar los retos que plantean el crecimiento urbano, el cambio climático y la necesidad de utilizar de forma más eficiente los recursos.
Edificios más eficientes para una ciudad más sostenible
Uno de los principales retos de las ciudades es reducir el consumo energético de sus edificios. En València, donde las condiciones climáticas hacen especialmente relevante la protección frente al calor, aspectos como el aislamiento, el control solar, la ventilación y la eficiencia de las instalaciones adquieren cada vez mayor importancia.
En este contexto, los criterios asociados a estándares como Passivhaus están ganando presencia en el sector de la construcción. Su planteamiento busca reducir al mínimo la demanda energética mediante un diseño que tiene en cuenta desde el inicio aspectos como la orientación, la envolvente térmica, la estanqueidad y la calidad del aire interior.
Un ejemplo se encuentra en Rafelbunyol, donde se han certificado las tres primeras viviendas Passivhaus Premium de Valencia, el nivel más exigente del estándar. El proyecto combina una envolvente de altas prestaciones, aislamiento térmico exterior, control de infiltraciones, ventilación mecánica con recuperación de calor y generación de energía renovable.
Este tipo de actuaciones muestran que la construcción de alta eficiencia energética ya no es únicamente una tendencia vinculada a grandes proyectos, sino que también puede aplicarse a viviendas y edificios concretos.
A ello se suma la rehabilitación energética del parque existente, una de las grandes oportunidades para reducir consumos y mejorar el confort de los edificios ante temperaturas cada vez más elevadas. Las ayudas y programas de rehabilitación energética están contribuyendo también a impulsar este proceso.
La tecnología BIM cambia la forma de construir
Junto a la eficiencia energética, la digitalización está transformando la forma de diseñar, ejecutar y gestionar los proyectos de construcción. En este proceso, la metodología BIM (Building Information Modeling) permite integrar en un modelo digital la información sobre estructura, instalaciones, materiales y otros elementos del proyecto.
Su aplicación mejora la coordinación entre profesionales, permite detectar posibles interferencias antes de llegar a la obra y facilita posteriormente el mantenimiento y la gestión de los edificios e infraestructuras.
La Comunitat Valenciana cuenta ya con ejemplos en ámbitos muy diversos, desde proyectos de rehabilitación energética impulsados por ayuntamientos hasta edificios de nueva construcción, como la residencia para personas mayores dependientes de Alicante o el Hospital Veterinario Universitario de la Universitat de València en el Campus de Ontinyent.
En el ámbito de las grandes infraestructuras, Adif aplica BIM en el Canal de Acceso de València y la remodelación de la estación Joaquín Sorolla. También las autoridades portuarias han incorporado esta metodología en proyectos como la adaptación del Espigón del Turia, en València, o la nueva sede de la Autoridad Portuaria de Castellón.
Estos proyectos muestran cómo BIM se extiende desde la arquitectura y la edificación hasta la rehabilitación y las grandes infraestructuras, avanzando hacia una construcción más coordinada, eficiente y basada en datos.
València avanza hacia una gestión urbana más inteligente
La digitalización también está llegando a los servicios públicos. València desarrolla desde hace años una estrategia Smart City basada en la utilización de datos, sensores y tecnologías digitales para mejorar la gestión municipal.
Uno de los ejemplos más destacados es Connecta VLCi, un proyecto que contempla convertir en inteligentes 194 edificios e instalaciones municipales. La iniciativa incluye 98 colegios, 58 instalaciones deportivas, 22 museos y 16 mercados. En estos espacios se incorporan sensores para controlar variables ambientales, consumos de agua y energía, temperatura, humedad, iluminación o aforos.
El objetivo es utilizar los datos para detectar ineficiencias, reducir consumos y mejorar tanto el funcionamiento de los edificios como los servicios que reciben los ciudadanos.
Esta estrategia se extiende también al conjunto de la ciudad. Herramientas como el Geoportal permiten consultar información urbana en tiempo real sobre tráfico, aparcamientos, transporte público o red ciclista, mientras que otros sistemas incorporan sensores y datos para mejorar la movilidad y la gestión de los servicios.
El siguiente paso pasa por conectar toda esa información. En este sentido, València participa en el proyecto EDINT, impulsado por la FEMP y financiado con fondos europeos, cuyo objetivo es crear un espacio de datos para las infraestructuras urbanas inteligentes. La ciudad cuenta además desde 2025 con un Centro de Excelencia y Oficina del Dato vinculado a esta iniciativa.
De edificios inteligentes a una ciudad conectada
La evolución de estas tecnologías plantea un cambio de escala. La combinación de sensores, datos, modelos BIM y herramientas de análisis permite avanzar desde edificios individuales hacia una visión más completa del funcionamiento de la ciudad.
El objetivo es que la información generada por edificios, infraestructuras y servicios pueda utilizarse para tomar mejores decisiones en ámbitos como la eficiencia energética, la movilidad, la gestión del agua o la adaptación al cambio climático.
En este proceso, la transformación tampoco se limita al término municipal de València. Los municipios del área metropolitana y del conjunto de la provincia afrontan retos similares relacionados con la rehabilitación de edificios, la movilidad sostenible, la eficiencia energética y la modernización de los espacios públicos.
La construcción y la gestión urbana entran así en una nueva etapa en la que sostenibilidad y tecnología están cada vez más vinculadas. BIM, los edificios de alta eficiencia energética, los sistemas inteligentes y la gestión de datos forman parte de un mismo proceso de transformación.
El reto: llevar la innovación a todo el territorio
El desafío para los próximos años será conseguir que estas soluciones pasen de proyectos concretos a convertirse en prácticas habituales. Para ello será fundamental contar con profesionales preparados para trabajar con las nuevas herramientas y metodologías que está incorporando el sector.
En este contexto, la formación en tecnologías como BIM y en construcción sostenible adquiere cada vez mayor importancia. Muchos profesionales optan por especializarse mediante algún curso BIM, como el Curso Online Revit de Cero a Avanzado que ofrece la consultora especializada Espacio BIM. Otros apuestan por una formación más amplia, como un máster BIM, que permita profundizar en esta metodología y ampliar sus oportunidades profesionales.
Esta especialización se complementa con formación en ámbitos como la eficiencia energética y la sostenibilidad, impulsada por organizaciones como Green Building Council España (GBCe), así como con la creciente demanda de profesionales formados en estándares como Passivhaus, LEED o WELL.
La combinación de tecnología, formación y sostenibilidad será clave para que València y el conjunto de la Comunitat Valenciana puedan trasladar la innovación de proyectos concretos al conjunto del territorio.