La Audiencia Provincial de València juzga mañana, viernes, a cuatro hombres acusados de formar parte de una presunta red criminal dedicada a la venta de drogas, principalmente cocaína y hachís, que operaba desde un bar de Torrent. Según el escrito de acusación, los procesados habrían desarrollado esta actividad de forma continuada hasta el año 2024.
De acuerdo con el relato del Ministerio Público, los acusados almacenaban las sustancias estupefacientes y preparaban las dosis para su posterior distribución en un trastero ubicado en la misma localidad. La investigación permitió situar ese espacio como un punto clave de la operativa del grupo, desde donde se abastecía el bar utilizado presuntamente como lugar de venta.
Durante los registros practicados en la vivienda de dos de los encausados, los agentes localizaron diversas cantidades de droga, así como tres pistolas para las que no se disponía de la preceptiva licencia. Este hallazgo ha motivado una acusación adicional para parte de los implicados.
La Fiscalía solicita inicialmente para cada uno de los cuatro acusados una pena de diez años de prisión por delitos contra la salud pública y por integración en grupo criminal. Además, para dos de ellos interesa otros dos años de prisión por un delito de tenencia ilícita de armas. El procedimiento judicial continúa ahora con la celebración del juicio, en el que se determinará la responsabilidad penal de los encausados.