Los conductores que realizan diariamente el trayecto entre Manises y Riba-roja de Túria han recibido este miércoles una de las noticias más esperadas. La Diputació de València ha habilitado oficialmente la circulación por el tronco principal de la CV-370, una medida que promete transformar la movilidad en una de las arterias más congestionadas del área metropolitana. Esta «apertura técnica» permite que los vehículos utilicen ya la nueva plataforma central, lo que generará una mejora inmediata en la fluidez del tráfico y reducirá los tiempos de espera en los puntos que hasta ahora actuaban como cuellos de botella.
La diputada de Carreteras y vicepresidenta segunda de la corporación provincial, Reme Mazzolari, ha destacado que el objetivo prioritario de este paso es aliviar la presión sobre una vía que soporta el paso de más de 20.000 vehículos cada día. Al habilitar el eje principal, se consigue segregar de forma eficiente el tráfico de paso del tráfico vecinal, permitiendo que la circulación de larga distancia sea mucho más constante y segura mientras los operarios encaran la recta final de un ambicioso proyecto de desdoblamiento.
A pesar de este avance significativo, la obra todavía tiene hitos pendientes antes de su inauguración definitiva. La fase final de los trabajos, que cuenta con una inversión de 12,5 millones de euros, se centra ahora en la seguridad y la integración paisajística. Uno de los puntos clave para culminar la infraestructura es la intervención de Red Eléctrica, que debe proceder a la retirada de varias torres de alta tensión situadas en el trazado. Una vez liberado ese espacio, se podrán rematar los detalles de seguridad en una vía que ahora cuenta con control total de accesos y nuevas estructuras de conexión para las urbanizaciones del entorno, como Montemayor, el Collado y la Presa.
El proyecto de la Vía Parque del Túria no solo busca favorecer al vehículo privado, sino que incluye una fuerte apuesta por la sostenibilidad y la calidad de vida de los residentes. La actuación completa integra una vía ciclopeatonal que recorre las fases anteriores, la instalación de pantallas acústicas para reducir el impacto sonoro en las viviendas cercanas y la ejecución de pasos de fauna para proteger la biodiversidad local. Con todo ello, la Diputació prepara el terreno para que, una vez finalizada la obra, la titularidad de esta carretera pueda ser cedida a la Generalitat, permitiendo así a la institución provincial centrar sus futuros esfuerzos en la red de carreteras secundarias y comarcales que vertebran los municipios más pequeños.
