Un problema de origen en un componente clave ha desatado las alarmas en el sector energético valenciano. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha catalogado oficialmente como nivel 2 (incidente) en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES) un fallo detectado en la central nuclear de Cofrentes (València). La gravedad de la calificación la convierte, según colectivos ecologistas, en la peor avería registrada en una planta nuclear en España en las últimas dos décadas.
Un lote sin lubricación: el origen del fallo en cadena
El incidente ocurrió el pasado 2 de mayo durante el proceso de parada programada de la central. Al alcanzar la condición de «parada fría», los operadores procedieron al cierre de las ocho válvulas de aislamiento de vapor principal (MSIV), un sistema crítico por donde circula el vapor del circuito primario de la central. Sin embargo, una vez cerradas, varias de ellas volvieron a abrirse de forma anómala, obligando a actuar mediante sistemas alternativos.
Las investigaciones del CSN y del titular de la planta han desvelado un problema de fabricación en masa:
- Piezas de estreno: El fallo se localizó en las válvulas de solenoide que accionan el mecanismo, las cuales se habían sustituido por unas completamente nuevas en la recarga de mantenimiento de noviembre de 2025.
- Defecto de fábrica: Las piezas que fallaron pertenecían a un mismo lote de fabricación de 2024 suministrado directamente por el fabricante.
- La causa: A falta del informe final, la hipótesis más sólida es una falta de lubricación de origen en los ejes de dicho lote, lo que dificultó su movimiento.
¿Por qué un nivel 2? Aunque la escala básica para este fallo era de nivel 1, el CSN decidió elevarlo a nivel 2 porque el defecto afectaba potencialmente a las ocho válvulas a la vez. Al existir una «causa común», se considera una degradación de la defensa en profundidad de la instalación ante un posible escenario de emergencia.
¿Existe peligro real? situación actual de la planta
A pesar de la gravedad de la calificación técnica, el CSN ha subrayado que el suceso no tuvo consecuencias para los trabajadores, el público ni el medioambiente.
La anomalía se solventó en la propia parada con la sustitución de los equipos defectuosos. Tras las reparaciones, la central de Cofrentes volvió a conectarse a la red eléctrica el pasado 17 de mayo y actualmente opera con plena normalidad y seguridad.
Ecologistas en pie de guerra: «Es el incidente más grave desde 2007»
La resolución oficial ha reactivado las protestas de la plataforma Tanquem Cofrents, que ha calificado la situación como alarmante. El colectivo recuerda que un nivel 2 en la escala INES no se veía en España desde el año 2007, cuando un accidente en la central de Ascó I provocó la liberación de partículas radiactivas al exterior.
Desde la plataforma denuncian la falta de fiabilidad del mantenimiento de la planta:
- Falta de previsión: Critican que, tras semanas de paradas de mantenimiento a finales de 2025 donde se realizan miles de comprobaciones, no se detectara este defecto en piezas cruciales. «Esto elimina cualquier confianza», aseguran.
- Instalaciones obsoletas: Recuerdan que Cofrentes cumple este año 42 años de funcionamiento, describiéndola como una planta «vieja, deteriorada y mal gestionada».
Como consecuencia de este lote defectuoso y el posterior incidente, Tanquem Cofrents ha vuelto a exigir el cierre inmediato de la central nuclear, sosteniendo que prolongar su actividad supone un riesgo inasumible para la seguridad ciudadana y el medio ambiente.
