Orihuela cuenta con un nuevo sistema de audioguías inalámbricas diseñado para mejorar la experiencia de las visitas guiadas y reforzar la accesibilidad de sus rutas históricas y culturales. Esta iniciativa está financiada al 100 % por los fondos europeos Next Generation EU y se integra dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) del municipio. El proyecto responde a la estrategia local orientada a impulsar un modelo turístico más sostenible, accesible y de calidad.
«Con este nuevo equipamiento, damos un paso fundamental en la forma en que los visitantes descubren Orihuela», ha destacado el concejal de turismo, Gonzalo Montoya. El responsable del área ha añadido que la meta principal de esta medida es lograr que el patrimonio cultural e histórico de la ciudad sea plenamente accesible y se pueda disfrutar con la máxima excelencia técnica.
El nuevo equipamiento consiste en dispositivos de comunicación inalámbrica que transmiten la voz del guía en tiempo real directamente a los auriculares individuales de los participantes. Este mecanismo asegura que todas las personas escuchen las explicaciones de forma nítida y sin esfuerzo, independientemente de las condiciones acústicas del entorno o del tamaño del grupo. Al eliminar la necesidad de permanecer junto al guía para escuchar correctamente, los visitantes ganan libertad de movimiento y pueden recorrer los espacios con mayor comodidad sin perder ningún detalle de la explicación.
Ventajas para el entorno urbano y laboral de Orihuela
La incorporación de esta tecnología también beneficia directamente a los profesionales que realizan las rutas turísticas. El sistema mejora sus condiciones de trabajo al evitar que tengan que forzar la voz durante los recorridos largos, lo que ayuda a prevenir la fatiga vocal. Asimismo, el uso de las audioguías aporta un mayor grado de profesionalidad a las visitas y garantiza que todos los integrantes del grupo disfruten de la misma calidad de información para aprovechar al máximo la experiencia patrimonial.
El recurso favorece además una gestión más sostenible de la actividad turística en el municipio. Al reducir la necesidad de elevar el volumen de voz en la vía pública, se minimiza el impacto acústico en el entorno urbano y se promueve una convivencia más respetuosa con los residentes.