La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) encara la inminente campaña de riego con unas perspectivas inmejorables. Gracias a un año hidrológico inusualmente húmedo, el volumen de agua embalsada se sitúa actualmente en 1.943 hm³, lo que representa el segundo mejor registro de las últimas tres décadas. Esta cifra solo ha sido superada en la serie histórica por el ejercicio 2010-2011, consolidando una situación de seguridad hídrica para la gran mayoría de los usuarios de la cuenca.
El éxito de estas reservas se debe principalmente a un régimen de lluvias que ha superado con creces la media histórica, acumulando 351 mm frente a los 246,9 mm habituales. Según ha explicado Manuel Torán, Director Técnico de la CHJ, este escenario no solo ha llenado los embalses, sino que ha permitido recargar los acuíferos y ha reducido la necesidad de riego inmediato debido a la alta humedad del suelo, optimizando así la gestión del recurso desde el inicio del año.
Contrastes entre sistemas: del lleno total a la vigilancia en el sur
A pesar del optimismo general, la situación de la Demarcación presenta contrastes geográficos significativos. Mientras que embalses como Ulldecona, Regajo o el Arquillo de San Blas se encuentran prácticamente al 100 % de su volumen máximo permitido, los sistemas de la Marina Baja y el Serpis continúan bajo vigilancia en escenarios de prealerta y alerta, respectivamente.
En la Marina Baja, aunque las reservas han mejorado respecto al año pasado alcanzando los 10 hm³, los niveles de los embalses de Amadorio y Guadalest siguen siendo reducidos. No obstante, el suministro para consumo urbano está plenamente garantizado gracias al aporte estratégico de la desaladora de Mutxamel y las aguas subterráneas. Por su parte, el sistema Serpis muestra señales de recuperación con un incremento de 3 hm³ en el embalse de Beniarrés durante el último año.
Garantías para el Turia y el Júcar
Los sistemas más extensos de la cuenca presentan una salud envidiable. El Turia supera el 60 % de su capacidad, mientras que el Júcar roza el 75 %, acumulando casi 200 hm³ más que en estas mismas fechas de 2024. Estos datos permiten a la Confederación afrontar las próximas reuniones de la Comisión de Desembalse con la certeza de que el suministro para agricultores y abastecimiento urbano está asegurado en el corto y medio plazo.
Sin embargo, desde el Organismo se hace un llamamiento a la prudencia y al ahorro. Manuel Torán ha insistido en que, aunque el escenario actual es excelente, la gestión debe mantenerse bajo criterios de responsabilidad y visión de futuro. «Seguimos dependiendo de la climatología y el próximo año podría ser seco», ha advertido el Director Técnico, subrayando que el uso eficiente del agua debe seguir siendo la seña de identidad de todos los usuarios de la cuenca para garantizar la sostenibilidad del sistema.
