La refinería de BP en Castelló da un paso decisivo para acelerar su metamorfosis verde. El Consell ha dado luz verde a una ayuda directa de 76.011.892 euros destinada a la multinacional energética y a su filial Castellón Green Hydrogen Phase 2 para convertir sus instalaciones de la Plana Alta en un gran centro de energías limpias. La inyección pública, procedente al 100 % del programa europeo FEDER y canalizada a través del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE), financiará entre 2026 y 2029 el despliegue de dos proyectos pioneros enfocados en el hidrógeno renovable y en combustibles sostenibles para aviones y camiones.
El decreto, tramitado a propuesta de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio tras la deliberación del Consell del pasado 3 de septiembre, ha quedado formalmente publicado en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV-2026-27803).
Una aportación pública que moviliza un macroproyecto industrial
La subvención concedida por el Ejecutivo autonómico se dividirá internamente en dos partidas:
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66,3 millones de euros destinados a la filial Castellón Green Hydrogen Phase 2, S.L. para impulsar el hidrógeno renovable.
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9,7 millones de euros concedidos directamente a BP Energía España, S.A.U. para las tecnologías de biocarburantes.
Esta ayuda gubernamental acompaña el compromiso inversor de la propia compañía. BP sitúa la planta castellonense como la joya de la corona en su estrategia de descarbonización global. Para el desarrollo completo del hub energético integrado en PortCastelló, la petrolera y sus aliados (como Iberdrola en la primera fase del hidrógeno verde) contempla un desembolso privado que supera ampliamente los 2.000 millones de euros en la región hasta 2030. A la planta inicial de hidrógeno (cuya primera fase roza los 70 millones de inversión) y a las nuevas fases demostradoras se suma la reconversión de las unidades de refino para procesar residuos y biocombustibles, con lo que las ayudas públicas actúan como catalizador para movilizar capital privado masivo en la Comunitat Valenciana.
Hidrógeno verde y biocarburantes para aviación y transporte
La inyección del IVACE respaldará técnicamente dos patas industriales estratégicas dentro del plan de transformación del complejo:
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Hidrógeno renovable a gran escala (Proyecto Tractor 1): Persigue levantar una capacidad masiva de electrólisis e incorporar herramientas digitales para optimizar la producción y demanda. El objetivo no solo es abastecer a la industria intensiva local (como el sector cerámico o químico), sino posicionar a la Comunitat Valenciana como exportadora hacia Europa mediante el futuro corredor H2Med.
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Biocombustibles de última generación (Proyecto Tractor 2): Desarrollará tecnologías avanzadas para tratar materias primas orgánicas (aceites usados, grasas animales y residuos oleaginosos) con una capacidad de procesado de 330.000 toneladas anuales. Con ello se obtendrán combustibles sostenibles de aviación (SAF) y aceites vegetales hidrotratados (HVO) para el transporte pesado.
Efecto tractor en la economía y el empleo valenciano
El proyecto responde al Acuerdo de Intenciones firmado entre la Generalitat y la multinacional en mayo de 2024. Desde el Gobierno valenciano destacan que el plan tendrá una repercusión directa en la competitividad de las industrias termo-intensivas de la provincia, reduciendo su huella de carbono.
Asimismo, la reconversión industrial aprovechará la posición logística estratégica de Castellón en la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T) para potenciar las conexiones portuarias, viarias y ferroviarias, al tiempo que creará un ecosistema de talento y formación especializada en energías limpias de la mano de la red universitaria pública valenciana (UJI, UPV, UA y UMH).
