Algemesí avanza en el proyecto de un tanque de tormentas y un parque inundable, con una inversión aproximada de 44 millones de euros, para reforzar el drenaje urbano ante lluvias intensas. El Ayuntamiento visitó el lunes 5 de octubre el último sondeo geotécnico del terreno, uno de los primeros pasos para definir la actuación. Cuando termine la redacción del proyecto, las obras podrían licitarse durante 2027.
El municipio es prácticamente llano y tiene una red de alcantarillado unitaria: una misma conducción lleva aguas residuales y pluviales. Cuando llueve y la red recibe más caudal del que puede asumir, los excedentes se alivian ahora hacia el río Júcar.
El proyecto añade una segunda salida hacia el río Magro. Según la intensidad de la lluvia y los niveles de ambos ríos, se podrá decidir hacia cuál derivar el agua sobrante.
La pieza principal es un tanque anticontaminación de unos 16.000 metros cúbicos, que recogerá las primeras aguas de lluvia, las más cargadas de contaminantes. Cuando esté lleno, el excedente podrá seguir yendo al Júcar por los colectores actuales o dirigirse al Magro por nuevas conducciones de gran capacidad.
En este segundo caso, el agua atravesará un parque inundable con capacidad para unos 180.000 metros cúbicos antes de verterse al Magro. Para hacerlo posible se construirá una estación de bombeo con ocho bombas en paralelo.
La actuación incluye también renovar la red arterial de drenaje, con conducciones de mayor sección en los tramos que soportan más agua durante las lluvias.
El alcalde, José Javier Sanchis, ha defendido que se trata de un «proyecto estratégico para la ciudad» que aumentará «de manera muy importante» la capacidad de respuesta ante lluvias intensas. Según ha explicado, las características orográficas y la red de alcantarillado de Algemesí hacen necesario disponer de más opciones de evacuación y de mayor capacidad de drenaje, lo que supondrá un «salto cualitativo» en la protección del municipio.