Paiporta ha amanecido este jueves con total normalidad tras superar un episodio de lluvias intensas que dejó acumulaciones de hasta 60 litros por metro cuadrado por hora durante la jornada del miércoles y la madrugada del jueves. El dispositivo preventivo y de vigilancia desplegado por el Ayuntamiento y la Policía Local permitió resolver con rapidez las afecciones registradas, sin que se hayan producido daños de consideración.
Durante el operativo de emergencia, la Policía Local atendió un total de 52 servicios, de los cuales una parte estuvo directamente vinculada a las precipitaciones. Las principales intervenciones correspondieron a acumulaciones puntuales de agua en bajos y en la vía pública, así como al desplazamiento de varias tapas de alcantarillado.
Como medida de precaución, los servicios municipales mantuvieron un seguimiento constante sobre las zonas más sensibles del término y sobre el barranco del Poyo. Para esta labor, la Policía Local y Protección Civil trabajaron en comunicación directa y coordinados con los municipios situados aguas arriba con el fin de monitorizar la evolución de los caudales en todo momento. Asimismo, la maquinaria que operaba en el cauce fue retirada preventivamente antes de la llegada de las lluvias.
El alcalde de Paiporta, Vicent Císcar, destacó que “la prioridad era estar preparados, vigilar la evolución de la situación y actuar allí donde fuera necesario”. El primer edil trasladó un mensaje de tranquilidad a los vecinos tras comprobar la buena respuesta de la red de alcantarillado ante la intensidad de la tormenta y remarcó que “la actuación de los servicios de emergencia y municipales ha sido rápida y eficaz”.
Por su parte, la vicealcaldesa y responsable de Reconstrucción, Marian Val, resaltó la coordinación continua entre la Policía Local, Protección Civil, el resto de departamentos municipales y la empresa pública de mantenimiento ESPAI. Val señaló que la experiencia vivida en la DANA obliga al municipio a “mantener una especial atención y a seguir mejorando en cada episodio nuestra capacidad de prevención y respuesta”.
En este sentido, operarios de la empresa municipal ESPAI ejecutaron labores de limpieza de imbornales de manera previa, durante y posterior a las precipitaciones, además de achicar agua y reparar pequeños desperfectos. Desde la concejalía de Reconstrucción y Movilidad Urbana, su responsable, Alejandro Sánchez, puso como ejemplo el correcto funcionamiento de las nuevas obras de drenaje urbano sostenible, como las de la plaza Blasco Ibáñez —con capacidad para unos 30.000 litros—, que respondieron con eficacia.
La situación vial se normalizó progresivamente durante la noche, quedando totalmente despejada la carretera de Albal de madrugada. A las 05:01 horas, tras consultar a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), se confirmó el regreso de los caudales al nivel verde y se dio por finalizada la preemergencia hidrológica amarilla. No obstante, el Ayuntamiento mantendrá las labores de revisión y limpieza en los puntos afectados a lo largo de toda la jornada.