La campaña del arroz en la Comunitat Valenciana ha tocado fondo. La organización agraria LA UNIÓ Llauradora ha denunciado este lunes la severa crisis de rentabilidad que asfixia a los agricultores de la región, quienes están percibiendo precios un 35,2 % inferiores a sus costes reales de producción. Ante una coyuntura insostenible agravada por la entrada masiva de grano procedente de terceros países y las plagas en el campo, parte del sector se plantea no volver a sembrar en la próxima temporada.
Pérdidas directas de 0,19 euros por kilo de arroz
Los datos económicos presentados por la organización retratan la brecha financiera que sufren los productores valencianos:
- Coste medio de producción: 0,54 €/kg.
- Precio ofrecido en origen: 0,35 €/kg.
- Pérdida neta por kilo: 0,19 €/kg (caídas en la cotización que superan el 40 % respecto a campañas anteriores).
A este desplome de los precios se suman los elevados costes operativos actuales y los destrozos provocados por las plagas del cucat y la piricularia, que han mermado de forma drástica el rendimiento de las cosechas.
Presión masiva de importaciones desde Asia y el Mercosur
El detonante principal del colapso del mercado interno radica en el repunte de las importaciones favorecidas por los acuerdos de libre comercio de la Unión Europea. Según datos de la Comisión Europea, el volumen de arroz procedente de países del Sudeste Asiático (Camboya, Vietnam, Myanmar y Tailandia) y del Mercosur ha aumentado significativamente.
En el caso particular de Camboya, las importaciones comunitarias de cereales —representadas en su mayoría por el arroz— registraron un incremento del 10 % en el periodo 2024-2025, alcanzando un valor de 259 millones de euros.
«Pedimos que la Comisión Europea reconozca la perturbación de mercado, limitando importaciones e interviniendo precios. No se puede pasar por alto esta situación mientras nuestras explotaciones comercializan por debajo de coste», señalan desde la dirección de LA UNIÓ.
Ofensiva institucional: de Bruselas al Consell
Para frenar el deterioro del sector, la organización agraria ha desplegado una intensa agenda de movilizaciones e interlocución política:
- Reunión con el Consell: LA UNIÓ se ha reunido con el conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, para pedirle que lidere en la próxima Conferencia Sectorial una petición conjunta de las comunidades autónomas. El objetivo es que el Gobierno de España solicite a Bruselas frenar las importaciones, aplicar la cláusula de salvaguardia y modificar la normativa de etiquetado de origen.
- Petición al Ministerio: Tras participar en actos de protesta en el marco del Concurso Internacional de Paella de Sueca junto a AVA, la organización ha remitido un escrito al ministro de Agricultura, Luis Planas, solicitando una reunión de urgencia.
- Acción en Bruselas: A través de Unión de Uniones, la entidad trasladó la problemática la pasada semana a la capital comunitaria para exigir el amparo del artículo 219 del Reglamento (UE) nº 1308/2013, el cual prevé medidas extraordinarias ante perturbaciones graves del mercado.
El sector arrocero valenciano queda a la espera de una respuesta formal por parte del Ministerio para evitar el censo definitivo de hectáreas en un cultivo clave para la economía y el ecosistema del territorio.
