Torrent ha acogido este martes el acto de culminación del Plan il·lumina, un proyecto impulsado por Iberdrola y dotado con 100 millones de euros destinado a reconstruir y modernizar la red eléctrica tras los daños ocasionados por la DANA del 29 de octubre de 2024.
La actuación, ejecutada a través de la distribuidora i-DE, beneficia a cerca de 650.000 usuarios de las zonas afectadas. La presentación oficial de los resultados ha contado con la participación de la alcaldesa del municipio, Amparo Folgado; el presidente de la compañía eléctrica, Ignacio Sánchez Galán; el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y el presidente de la Diputació, Vicent Mompó.
Desde el inicio de la emergencia, Torrent ha integrado una de las áreas operativas clave del proyecto de recuperación junto a localidades vecinas como Aldaia, Alaquàs, Picanya y Paiporta. Durante los primeros días posteriores a las fuertes inundaciones, la empresa tuvo que desplegar grupos electrógenos en la localidad para dar servicio a la población mientras avanzaban los trabajos de reparación del suministro. La alcaldesa ha querido reconocer de manera especial la labor de los profesionales que trabajaron sobre el terreno en unas condiciones extraordinariamente difíciles para garantizar este servicio esencial.
Prevención ante fenómenos extremos
El plan desarrollado durante estos meses no se ha limitado exclusivamente a reponer las instalaciones dañadas. Los trabajos han incorporado nuevos criterios de diseño para reducir la vulnerabilidad del entramado eléctrico, lo que incluye la elevación y compactación de infraestructuras, el soterramiento de líneas y una mayor automatización de la red mediante avanzados sistemas de telegestión y monitorización.
«La reconstrucción tiene que servir también para aprender de lo ocurrido», ha subrayado Folgado durante su intervención. La responsable municipal ha defendido que el objetivo no es simplemente volver a colocar las infraestructuras como estaban antes de la DANA, sino prepararlas mejor ante situaciones meteorológicas extremas. «La electricidad es imprescindible para las viviendas, las empresas, los comercios, los servicios públicos y los propios dispositivos de emergencia, todo lo que hagamos para disponer de una red más segura supone estar también mejor preparados como ciudad», ha remarcado la alcaldesa.