El incendio forestal iniciado el pasado sábado en la Vall d’Uixó supera ya las 7.000 hectáreas quemadas en la comarca de la Plana Baixa. A pesar de la magnitud de la superficie afectada, los equipos de extinción han logrado contener la propagación previsible de un fuego que mantiene confinadas a cerca de 64.000 personas en tres municipios y a 16.000 evacuadas de 18 localidades.
La atención de las tareas de extinción se concentra esta jornada en los rebrotes detectados en la zona de Eslida, donde existe un riesgo importante de propagación y actúan de forma prioritaria las naves aéreas, así como en el Montí y en la urbanización Monserrat de Betxí, donde trabajan las unidades terrestres. Durante la jornada de este lunes hay prevista la intervención escalonada de hasta 30 medios aéreos procedentes de la Generalitat Valenciana, el Ministerio para la Transición Ecológica, Aragón, Cataluña y Baleares, lo que supone cinco aeronaves más que el día anterior.
El conseller de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Juan Carlos Valderrama, ha señalado tras los vuelos nocturnos de evaluación con drones que las condiciones meteorológicas previstas para hoy se mantienen complejas, con rachas de viento del sureste de hasta 30 kilómetros por hora. No obstante, confía en que la subida de la humedad por la noche hasta el 70 % y el comportamiento del humo permitan avanzar en el control de los focos activos. El nivel de preemergencia por riesgo de incendios forestales continúa fijado en extremo en toda la Comunitat Valenciana.
Para garantizar la seguridad y liberar los accesos a los vehículos de emergencia, la Conselleria de Emergencias ha fijado mediante orden en el Diari Oficial de la Generalitat medidas temporales de confinamiento en la Vall d’Uixó, Onda y Betxí. Las autoridades recomiendan permanecer en interiores, cerrar ventanas o chimeneas y usar mascarilla FFP2 en la vía pública. Por su parte, la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha eximido de la obligación de acudir a las sedes judiciales en zonas afectadas, manteniendo garantizados los servicios de guardia.
En la gestión de la respuesta a los desalojados, el número de vecinos alojados en instalaciones públicas se ha reducido de 700 a 500 personas, al haberse trasladado el resto con familiares. El dispositivo de coordinación mantiene cerradas al tráfico varias vías de la red secundaria, entre ellas la CV-200 en Aín, la CV-203 en Caudiel, la CV-205 en Tales, la CV-215 en l’Alcúdia de Veo, la CV-219 en Eslida, la CV-223 en Nules y la CV-230 en la Vall d’Uixó.
