El incendio declarado el pasado sábado en la Vall d’Uixó, Castellón, continúa activo y ha calcinado ya más de 6.500 hectáreas, afectando a un perímetro de unos 48 kilómetros. La magnitud del fuego ha obligado a evacuar a más de 16.000 personas en 18 municipios y a confinar a 64.000 vecinos en las localidades de la Vall d’Uixó, Betxí y Onda.
Los bomberos y la Unidad Militar de Emergencias (UME) han desplegado un operativo con cerca de 450 efectivos y 25 medios aéreos para contener las llamas, que han entrado en el Parque Natural de la Sierra de Espadán, uno de los pulmones verdes de la Comunidad Valenciana. A pesar de las dificultades, la dirección técnica del operativo mostró optimismo y afirmó que el fuego ha sido contenido en buena medida y espera estabilizarlo pronto, siempre que mejoren las condiciones meteorológicas, especialmente la humedad que se prevé en un 80% para este martes.
La Generalitat Valenciana mantiene el dispositivo de emergencia y pide a la población confinada que siga en sus casas, cierre puertas y ventanas y apague aparatos de aire acondicionado para evitar intoxicaciones por inhalación de humo y garantizar la seguridad. Solo las personas con labores esenciales pueden salir para acudir al trabajo.
Además de la reacción inmediata, la investigación apunta a que el incendio podría haber sido provocado, ya que se detectaron varios focos consecutivos y en un vídeo se observa a un hombre huyendo del lugar del fuego. El Seprona de la Guardia Civil lleva a cabo las pesquisas para esclarecer el origen del siniestro.
La situación ha obligado a habilitar puntos de acogida para evacuados en municipios como Moncofa, Nules, Onda y Segorbe, donde cientos de afectados han pasado la noche. Ayer se sumaron nuevos municipios a la lista de desalojos debido al avance del incendio que continúa con riesgo para las poblaciones y áreas naturales cercanas. Por el momento, no está previsto que las personas desalojadas puedan volver a sus domicilios.
En paralelo, la Generalitat movilizó un contingente de bomberos valencianos para colaborar en la extinción de los grandes incendios que afectan a Madrid y Ávila, aunque estos equipos han regresado debido a la situación crítica en Castellón. El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tienen previsto visitar la zona afectada para supervisar el operativo y expresar su apoyo a las personas afectadas.
La combinación de altas temperaturas, viento fuerte y baja humedad continúa siendo un desafío para los servicios de emergencias, quienes trabajan sin descanso para controlar las llamas que amenazan núcleos urbanos y espacios naturales en la provincia.
