Máxima tensión en la educación pública valenciana. La esperada reunión de negociación entre la Conselleria de Educación y los sindicatos docentes ha saltado por los aires este miércoles en apenas diez minutos. La consellera Carmen Ortí ha dado por finalizada la sesión de forma abrupta y se ha levantado de la mesa tras el rechazo unánime de los sindicatos a su propuesta definitiva, lo que garantiza la continuidad de la huelga indefinida del profesorado.
La cita estaba programada justo después del ultimátum lanzado por la Generalitat, que vencía a las 17:00 horas de hoy. Al arrancar el encuentro a las 17:11 horas, las organizaciones sindicales (STEPV, CCOO, UGT, CSIF y ANPE) han trasladado a la Administración el contundente resultado de la macroencuesta telemática realizada durante la mañana entre los docentes: un 78 % del profesorado ha votado en contra del acuerdo propuesto por el Consell.
Ante la negativa en bloque de los representantes de los trabajadores a firmar el documento y tras hacerle entrega de una caja con las reivindicaciones de los equipos directivos, la consellera ha decidido romper la mesa de negociación, asegurando que el departamento «reflexionará» sobre los pasos a seguir.
Un «no» masivo en las urnas virtuales y tensión en la calle
El rechazo de las bases al documento de la Generalitat ha sido aplastante. En la consulta exprés activada a las 9:00 horas de este miércoles, en la que han participado 31.293 docentes de Secundaria, Bachillerato y Primaria, solo un 6 % ha respaldado la oferta de Educación para desconvocar los paros. Por el contrario, el 60 % de los participantes ha manifestado abiertamente su deseo de mantener la huelga indefinida y las movilizaciones.
La indignación de los representantes sindicales ha sido evidente tras la espantada de la consellera. «Se van al rincón de pensar para ver ahora qué hacen», ha ironizado Marc Candela, coordinador de Acción Sindical de STEPV. Por su parte, Kilian Cuerda, delegado de UGT, ha calificado la propuesta del Consell como «el acuerdo de la vergüenza», afirmando que «todas las reivindicaciones son vaguedades y humo, sin concreción ni presupuesto», procediendo a romper el papel del documento oficial ante los medios.
Mientras se conocían los datos dentro del edificio de la Conselleria, en el exterior la tensión iba en aumento. Miles de profesores concentrados han cortado el tráfico de los dos carriles de la avenida de Campanar coreando gritos de «consellera dimisión», obligando a establecer un cordón policial alrededor del acceso principal.
Las tres exigencias innegociables del profesorado
Los sindicatos han recordado que la oferta de la Conselleria —que prometía una subida salarial de 200 euros al mes progresiva hasta 2028 pero eliminaba el plan de sustituciones y el epígrafe del valenciano— ha sido considerada «insuficiente» por el 100% del comité de huelga. Según la consulta, las prioridades reales del colectivo docente para desbloquear el conflicto pasan por tres ejes claros:
- Bajada de las ratios en las aulas valencianas de forma inmediata.
- Recuperación del poder adquisitivo mediante la inclusión de una cláusula de revisión vinculada al IPC.
- Incremento real y blindado de las plantillas docentes y de inclusión.
Desde CCOO-PV y CSIF han lamentado profundamente la falta de cintura política del Gobierno autonómico. «Por responsabilidad nosotros no nos levantamos de la mesa y pedíamos lo mismo de la Administración», ha recriminado José Seco (CSIF). Con las negociaciones completamente rotas y las posturas más enconadas que nunca, la huelga indefinida de la enseñanza pública entra en un escenario de total incertidumbre y recrudecimiento de las protestas.
