Un establecimiento hostelero de Massamagrell escondía en su cocina un punto de venta de droga. La actuación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Local ha permitido destapar la actividad y detener al responsable del negocio, un hombre de 57 años.
El registro en el local sacó a la luz diversas sustancias preparadas para su distribución. En la cocina se localizaron ocho envoltorios de cocaína, además de 21 gramos de marihuana y 3 de hachís. Junto a la droga había también una báscula de precisión y materiales utilizados habitualmente para preparar dosis.
La intervención no se quedó ahí. En el mobiliario del bar aparecieron ocultos 1.365 euros en efectivo. Los agentes también incautaron dos bates de béisbol, una navaja automática y un puñal arrojadizo.
El detenido está acusado de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas. La operación permite desactivar el cuarto punto de venta de sustancias en la localidad en el último año, un golpe que complica la distribución de droga a pequeña escala en Massamagrell.
