En una operación destinada a garantizar la seguridad ciudadana en el manejo de materias reguladas, la Guardia Civil ha incautado 316 kilogramos de contenido neto explosivo (NEC) en la provincia de València. La intervención ha puesto al descubierto prácticas de almacenamiento extremadamente peligrosas, incluyendo el hallazgo de material pirotécnico oculto en el interior de vehículos particulares.
La investigación, liderada por agentes de la Intervención de Armas de la Comandancia de València, se centró en la inspección de cuatro establecimientos que presentaban serias deficiencias legales. Durante las pesquisas, los agentes constataron que dos de los locales ni siquiera contaban con la autorización administrativa obligatoria para la venta de estos productos.
Los hallazgos más preocupantes se produjeron en el resto de los puntos inspeccionados. En uno de ellos, el volumen de pólvora superaba con creces la cantidad máxima permitida por la normativa de seguridad. En otro caso, la Benemérita descubrió que el material se custodiaba dentro de vehículos, un método de almacenamiento que incumple drásticamente los requisitos técnicos exigidos para las materias explosivas y que supone un riesgo evidente de deflagración accidental.
Tolerancia cero con el material no regulado
La operación se ha saldado con un total de cinco denuncias administrativas dirigidas a los titulares de estos negocios. La Guardia Civil recuerda que el control exhaustivo sobre el almacenamiento y comercialización de la pirotecnia es vital, especialmente en una provincia con una tradición de pólvora tan arraigada como València, donde cualquier negligencia en la custodia de estos productos puede derivar en incidentes graves.
El material intervenido ha quedado bajo custodia de la Intervención de Armas tras confirmarse que su comercialización y almacenamiento no reunían las garantías mínimas para la seguridad pública. Con esta actuación, las autoridades refuerzan la vigilancia sobre el mercado de explosivos, asegurando que solo los establecimientos que cumplen con los estrictos protocolos legales puedan operar en la región.
