Los municipios de Soneja y Azuébar recibirán el apoyo económico de la Diputación de Castellón para hacer frente a los destrozos materiales provocados por el incendio forestal iniciado el pasado domingo. La institución provincial ha reaccionado con celeridad al poner a disposición de ambos ayuntamientos su línea de ayudas por catástrofes, una herramienta diseñada para ofrecer un auxilio inmediato, ágil y eficaz a las poblaciones afectadas.
Estas subvenciones de urgencia se integran dentro del plan «Diputació Respon», un programa enfocado en dar una respuesta rápida cuando el territorio sufre una situación de emergencia extrema. El fondo está destinado de forma preferente a las localidades con menos de 20.000 habitantes y presenta la ventaja de cubrir tanto los gastos corrientes imprevistos como las inversiones necesarias para la reconstrucción de las infraestructuras que hayan resultado dañadas por el fuego.
La presidenta de la Diputación, Marta Barrachina, ha subrayado que ante un escenario de crisis es fundamental asegurar una actuación administrativa impecable y sin demoras. «Garantizamos una rápida respuesta para mitigar las consecuencias lo más pronto posible», ha afirmado la presidenta, quien además ha remarcado que la atención a las localidades y a los castellonenses constituye la máxima prioridad de la gestión provincial. Desde el gobierno de la provincia señalan que la activación de este fondo especial es una muestra clara de la capacidad de la institución para dar soluciones efectivas cuando los municipios más lo necesitan.
Coordinación de emergencias y prevención
Más allá del soporte financiero articulado para la fase de recuperación postincendio, la corporación provincial activó desde el primer momento todos los recursos humanos y materiales del Consorcio Provincial de Bomberos. El trabajo coordinado de los efectivos sobre el terreno resultó determinante para combatir las llamas y estabilizar el perímetro del fuego de forma eficaz en la comarca.
Este suceso ha coincidido con una intensa ola de calor que mantiene en alerta a toda la provincia, por lo que las autoridades locales han vuelto a hacer un llamamiento urgente a la responsabilidad ciudadana. Con unas previsiones meteorológicas que sitúan los termómetros en niveles críticos, el consistorio y los servicios de emergencias recuerdan que la concienciación y la prudencia social son las mejores herramientas para evitar que cualquier chispa o negligencia desencadene nuevos fuegos forestales.