La reconstrucción habitacional en las zonas golpeadas por la riada de octubre de 2024 da un giro tecnológico definitivo. La Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Riba-roja de Túria han alcanzado un acuerdo estructural para levantar 36 viviendas protegidas mediante el sistema de edificación industrializada. Este modelo constructivo, basado en el ensamblaje de paneles prefabricados en taller, se enmarca en el Plan Vive Dana y tiene como objetivo prioritario fulminar los plazos habituales de la obra civil tradicional para ofrecer soluciones de alquiler asequible de manera inmediata.
El secretario autonómico de Vivienda, Sebastián Fernández, y la directora general de la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVHA), Estefanía Martínez, se han reunido con el alcalde de la localidad, Robert Raga, para activar el denominado Proyecto de Reconstrucción Local (PRL). Este mecanismo de urgencia de la Generalitat no solo agilizará al máximo los tiempos burocráticos, sino que permitirá optimizar el suelo para albergar a un mayor número de familias damnificadas.
Paneles industrializados: ¿Por qué este sistema reduce los plazos?
La gran apuesta del Consell para esta promoción radica en la arquitectura industrializada. Al contrario que la construcción de ladrillo tradicional, este método traslada gran parte del proceso a una fábrica automatizada donde se producen los paneles y módulos estructurales. Posteriormente, estos componentes se transportan listos para ser acoplados en el solar como si de un puzle se tratara.
Las ventajas de este «arsenal» constructivo en Riba-roja son directas:
- Velocidad de ejecución: Se reducen drásticamente los meses de obra en comparación con el método clásico.
- Sostenibilidad extrema: Al producirse en entornos controlados, se minimizan los residuos y se garantiza una alta eficiencia energética en aislamiento térmico y consumo.
- Flexibilidad y espacio: El uso de estos paneles ligeros de alta resistencia ha permitido cambiar el proyecto inicial sobre la parcela urbana y ampliar la capacidad de la promoción.
“Es una modalidad constructiva que reduce tiempos de construcción, impulsa la sostenibilidad y la eficiencia energética, garantizando una rápida recuperación habitacional”, ha defendido el secretario autonómico, Sebastián Fernández.
Así serán los nuevos pisos de la calle Hernán Cortés
El escenario de esta intervención será un solar municipal de 1.179 metros cuadrados ubicado en la calle Hernán Cortés, número 2, una parcela que el consistorio ya cedió a la administración autonómica durante el pasado año 2025.
Aunque los estudios técnicos convencionales estimaban que el terreno solo tenía capacidad para albergar 28 inmuebles, la implantación del sistema industrializado ha permitido exprimir el suelo disponible de manera sostenible y elevar la cifra final hasta los 36 pisos. Todos ellos contarán con una superficie aproximada de 65 metros cuadrados y estarán distribuidos en tipologías de 1 y 2 dormitorios.
El escudo habitacional avanza en la provincia
Por su parte, el alcalde de Riba-roja de Túria, Robert Raga, ha calificado la reunión como «positiva» y ha subrayado la importancia de la colaboración entre administraciones y la iniciativa privada para «construir vivienda pública de alquiler asequible que palie la fuerte demanda existente tras la catástrofe».
Con la firma de este convenio en Riba-roja, la Generalitat sigue sumando activos a su plan de choque, cuyo objetivo inicial es levantar un mínimo de 250 viviendas industrializadas exprés en las comarcas afectadas. Las excavadoras ya trabajan en promociones similares en las localidades vecinas de Albal, Torrent y Utiel, que suman las primeras 100 viviendas bajo este mismo formato de ejecución rápida.
