La Generalitat Valenciana ha dado un paso definitivo para devolver al área metropolitana de València uno de sus activos naturales más valiosos tras las cicatrices dejadas por la riada. Bajo un plan ambicioso que busca la recuperación integral del Parque Natural del Turia, la administración autonómica ha anunciado el inicio de una fase crucial centrada en la reconstrucción de la gran ruta ciclopeatonal que vertebra la comarca. Con una inversión prevista de tres millones de euros, este proyecto devolverá a los ciudadanos un trazado de 27 kilómetros que permite recorrer la ribera del río a través de doce términos municipales, consolidando de nuevo este pulmón verde como el eje de conexión preferido entre la capital y las localidades del interior, como Vilamarxant y Riba-roja de Túria.
El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, ha subrayado que esta actuación es el pilar de un plan de choque mucho más amplio, valorado en 21,5 millones de euros, cuyo objetivo no es simplemente volver al estado anterior a la dana, sino mejorar la resiliencia de todo el ecosistema. Durante el encuentro mantenido con los representantes del Gobierno central y los ayuntamientos afectados, se ha destacado la importancia de que la ingeniería se adapte ahora al comportamiento del río. Por esta razón, la fisonomía de la ruta cambiará significativamente para evitar que futuras avenidas de agua vuelvan a causar el mismo nivel de destrucción. Los puentes tradicionales que fueron arrastrados por la corriente serán sustituidos por badenes inundables y se levantarán cinco nuevas pasarelas, tres de ellas aptas para vehículos y dos reservadas para peatones y ciclistas, diseñadas específicamente para resistir mejor los embates del caudal.
La seguridad y la sostenibilidad marcan también el futuro de las infraestructuras de servicio del parque. Un ejemplo claro es el Centro de Interpretación, que tras quedar arrasado por la riada ha sido demolido con una inversión inicial de más de ciento once mil euros. Las nuevas instalaciones se proyectarán fuera del cauce para evitar riesgos innecesarios, sirviendo mientras tanto como base de operaciones para las brigadas que trabajan en la regeneración ambiental. Este esfuerzo por recuperar la infraestructura civil se suma a las casi ciento ochenta actuaciones ya finalizadas que han permitido sanear la flora, proteger la fauna autóctona y restaurar las áreas degradadas, preparando el terreno para que la gran ruta fluvial vuelva a ser transitable en las próximas semanas tras la coordinación previa con la Confederación Hidrográfica del Júcar.
Más allá de la obra técnica, el renacer de la conocida como Ruta Verde Fluvial del Turia tiene un profundo componente social y económico para los municipios de la ribera. Al recuperar la posibilidad de transitar sin interrupciones desde València hasta Pedralba a través de la conexión con la Ruta de la Pea, se reactiva una fuente de salud y bienestar para miles de familias que encuentran en este sendero de baja dificultad su principal contacto con la naturaleza. Según ha remarcado el Consell, este proyecto es una herramienta fundamental para fijar población y dinamizar la economía local, ofreciendo un espacio de interacción y deporte que resulta especialmente terapéutico para las comunidades que vivieron de cerca el impacto de la riada.
