El balance judicial de la catástrofe que asoló la provincia de València el 29 de octubre de 2024 vuelve a actualizarse de forma oficial. La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Catarroja ha dictado un auto por el cual se eleva a 231 el número total de víctimas mortales provocadas por la Dana.
La última incorporación al registro oficial de fallecidos corresponde a un hombre de avanzada edad que perdió la vida en su propio domicilio, ubicado en el municipio de Benetússer, durante la noche en la que se desencadenó la trágica riada. El reajuste en las cifras llega tras un informe del Ministerio Fiscal que consideraba procedente la inclusión de este deceso dentro de las investigaciones principales.
El factor del «estrés agudo» ante la catástrofe
Aunque el informe del médico forense precisó que no se podía establecer un nexo de causalidad directo y estricto entre el fallecimiento físico y la inundación material, el dictamen médico sí que determinó que el colapso supuso «una concausa contemporánea al episodio de estrés agudo sufrido» por el anciano en esas horas críticas.
En los fundamentos de su resolución, la magistrada ha determinado la vinculación psicológica y médica con el desastre ambiental de una forma taxativa: “Las circunstancias estresantes de tal magnitud como lo sucedido en la Dana, que partían de un estado patológico previo, derivaron en el fallecimiento por un infarto agudo de miocardio el 29 de octubre de 2024, ante la situación que estaba viviendo y que estaba viendo desde su domicilio”.
Con este movimiento jurídico, la instructora del caso ha decidido dejar sin efecto el sobreseimiento que se había acordado previamente en otras diligencias de carácter particular vinculadas a esta defunción. De este modo, el caso del vecino de Benetússer queda completamente unificado y absorbido por la causa principal que coordina el juzgado valenciano, en la que se investigan presuntos delitos de homicidio y lesiones por imprudencia derivados de la gestión de la emergencia.
