El Ministerio del Interior ha publicado los datos definitivos del cuarto trimestre de 2025, permitiendo un análisis detallado de cómo ha evolucionado la seguridad en l’Horta Sud y l’Horta Nord en la recta final del año. Al comparar los datos de octubre a diciembre con los del trimestre anterior (julio a septiembre), la conclusión principal es una contención de la delincuencia convencional, que en la provincia de Valencia ha descendido un 2,3% en este último tramo, frente a un repunte notable de la cibercriminalidad vinculado a las campañas comerciales de fin de año. Este balance trimestral refleja un cambio de tendencia en el que los delitos físicos pierden peso en favor de las estafas virtuales en la mayoría de los municipios de la comarca.
En l’Horta Sud, los grandes núcleos poblacionales han mostrado una tendencia a la baja en los delitos más visibles. En Torrent, la criminalidad convencional ha experimentado un descenso del 4,8% en el cuarto trimestre respecto al tercero, pasando de los incidentes registrados en verano a una mayor estabilidad en el cierre del año. Los robos con fuerza en domicilios en este municipio bajaron de 112 casos en el tercer trimestre a 98 en el cuarto, lo que supone una reducción del 12,5%. Una situación similar se observa en Xirivella, donde los robos con violencia e intimidación, que sumaban 22 casos acumulados hasta septiembre, lograron contenerse en el último trimestre con apenas 6 nuevos incidentes, mejorando la media mensual del trimestre anterior.
Por su parte, municipios como Aldaia y Manises también arrojan cifras significativas en esta comparativa trimestral. En Aldaia, las infracciones penales totales pasaron de las 1.307 acumuladas en el tercer trimestre a cerrar el año con 1.710, lo que indica que en el cuarto trimestre se cometieron 403 delitos, una cifra ligeramente inferior a la media de los trimestres precedentes. En Manises, el volumen de delitos convencionales descendió un 3,1% entre octubre y diciembre comparado con el periodo de julio a septiembre, consolidando una tendencia de mayor seguridad en el entorno urbano pese a la actividad logística del aeropuerto. Sin embargo, en Xirivella, los hurtos sufrieron un ligero repunte estacional del 2,4% en el cuarto trimestre, coincidiendo con la mayor afluencia en áreas comerciales.
En l’Horta Nord, el comportamiento de la criminalidad en este último tramo de 2025 ha sido dispar. Paterna ha logrado cerrar el cuarto trimestre con una bajada del 5,1% en los robos con violencia respecto al trimestre anterior, situándose en 74 hechos denunciados frente a los 78 del periodo estival. Por el contrario, en Alboraya, aunque la criminalidad general bajó un 2,4% tras el pico de visitas del verano, las sustracciones de vehículos mostraron un repunte del 15% en el cuarto trimestre, pasando de 13 a 15 casos. En Burjassot, la estabilidad ha sido la nota dominante, con una variación mínima en los delitos contra el patrimonio, que apenas crecieron un 0,8% en la comparativa entre el tercer y el cuarto trimestre de 2025.
El dato que unifica a ambas comarcas en este cierre de año es el crecimiento de la cibercriminalidad. Al comparar el cuarto trimestre con el tercero, las estafas informáticas se han disparado una media del 18,6% en toda l’Horta. En términos absolutos, si en el tercer trimestre se registraron unos 850 delitos informáticos en el área metropolitana, el cuarto trimestre ha cerrado por encima de los 1.010 casos. Este aumento está directamente relacionado con el incremento de las compras online durante el Black Friday y la Navidad, desplazando el foco de riesgo de los portales de las viviendas a las pantallas de los teléfonos móviles.
En resumen, el balance de final de año para l’Horta deja un escenario de optimismo moderado en cuanto a la delincuencia tradicional, con una bajada media del 3,5% en los robos de proximidad si comparamos el cuarto trimestre con el tercero de 2025. Los planes de refuerzo policial en los centros urbanos han surtido efecto frente a la criminalidad física, pero el balance oficial del Ministerio del Interior deja claro que el reto de la seguridad ciudadana para 2026 se traslada al ámbito digital, donde los delincuentes han encontrado un terreno más fértil y menos vigilado en este último tramo del año.
