Un transportista se enfrenta a una petición de pena de dos años y medio de prisión por un presunto delito continuado de apropiación indebida tras quedarse supuestamente con varios pedidos de teléfonos móviles que debía entregar a una empresa comercializadora ubicada en Picanya.
Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, los hechos se produjeron entre los meses de octubre y diciembre de 2022. Durante ese periodo, el acusado habría transportado hasta cuatro pedidos que contenían un total de 280 teléfonos móviles cuyo valor supera los 28.900 euros.
La Fiscalía sostiene que el transportista recogió los productos con el encargo de trasladarlos hasta la empresa destinataria, pero que finalmente no llegó a realizar la entrega. En lugar de ello, presuntamente se los quedó.
Los pedidos debían ser entregados a una comercializadora situada en Picanya, que esperaba recibir los teléfonos dentro de la operativa habitual de distribución. Sin embargo, los productos nunca llegaron a su destino.
El Ministerio Público considera que los hechos constituyen un delito continuado de apropiación indebida, al tratarse de varias operaciones realizadas durante un periodo de tiempo determinado y con un mismo objetivo. Por ello solicita para el acusado una pena de dos años y medio de prisión.
El juicio se celebrará mañana, martes, en la Audiencia Provincial de Valencia.
