La Mancomunidad de la Hoya de Buñol-Chiva y la Diputació de València han presentado el Plan de Desarrollo Económico para el período 2026-2030, con el objetivo de impulsar el futuro económico de este territorio. El diputado de Desarrollo Territorial Sostenible, Avelino Mascarell, expuso este documento en la sede de la Mancomunidad en Yátova, tras un proceso participativo en el que se recogieron las propuestas y opiniones de los agentes económicos y sociales del área.
El plan establece una estrategia común centrada en la cooperación entre los municipios que conforman la mancomunidad, la diversificación económica y un uso sostenible de los recursos naturales y culturales. En la jornada estuvieron presentes representantes municipales, técnicos y actores socioeconómicos, además del presidente de la Mancomunidad, Toni Díaz, quien destacó que se trata “de un plan compartido que permite trabajar con una visión común y promover iniciativas con mayor impacto territorial”.
Entre las conclusiones destaca la necesidad de superar una perspectiva estrictamente local y adoptar una escala supramunicipal para afrontar los retos sociales y económicos del territorio, que presenta realidades diversas. Áreas con fuerte peso industrial y logístico conviven con municipios de carácter rural, lo que, según Mascarell, “exige políticas coordinadas que generen sinergias y eviten desequilibrios internos”.
El informe también detecta un tejido económico sólido pero vulnerable a medio plazo si no se incorporan procesos de diversificación empresarial. Aunque el sector servicios es el mayor generador de empleo, se identifican posibilidades de crecimiento en la industria agroalimentaria, la logística ligada a la autopista A-3, la gestión forestal sostenible, la transición hacia energías limpias, el turismo de bajo impacto y servicios relacionados con la atención a la población envejecida.
Además, el plan señala que existen importantes recursos territoriales sin aprovechar, especialmente en patrimonio natural y cultural. La amplia superficie protegida no debe verse como una restricción, sino como una oportunidad para combinar conservación ambiental con actividades económicas generadoras de empleo local.
En materia social y demográfica, se advierte sobre el envejecimiento poblacional y las desigualdades internas, sobre todo en los municipios del sur de la mancomunidad. Para revertir estas dinámicas se propone fortalecer servicios públicos, mejorar la conectividad digital y el transporte, y facilitar el acceso a vivienda y empleo con el fin de fijar residentes actuales y atraer nuevos perfiles.
Mascarell insistió en que el plan “pone negro sobre blanco dónde están las oportunidades reales del territorio y qué decisiones hay que tomar para convertirlas en proyectos específicos” y anunció que las líneas de concurrencia competitiva de la Diputació ya están alineadas para apoyar estas iniciativas, animando a presentar proyectos concretos derivados del estudio a estas convocatorias.
El plan se ha elaborado combinando un análisis exhaustivo de datos con la participación ciudadana y de agentes clave, mediante encuestas e intervenciones en jornadas que facilitaron contrastar prioridades y definir un modelo consensuado. El documento establece objetivos estratégicos, líneas de actuación y un sistema de seguimiento para garantizar su implementación real y su sincronización con políticas provinciales, autonómicas, nacionales y europeas.